CAPÍTULO 8 : RELATO 3 Los Shelly Larraondo Tras la muerte de Luís Shelly Soler

¿Qué ocurrió con la familia de Luís Shelly Soler tras su asesinato?
Imagenes asociadas con la vida de los Shelly Larraondo.
Fuente:  Convenientemente relacionadas en este relato.     

Ay, cuánta tristeza había en mis pensamientos
Mientras el negro precipicio penetraba mi alma
Con el frío estremecimiento del ocaso!

Víctor Hugo.

Árbol Genealógico de los Shelly Larraondo.
Fuente: Investigación interna, www.myheritage.es
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Luís Shelly Soler falleció asesinado el 14 de marzo de 1933. Pocos días después, por iniciativa de una comisión constituida por empleados de Banca y familiares, se abrió una suscripción pública a favor de sus hijos y viuda.

Posiblemente, los empleados de banca, que dinamizaron dicha comisión, eran miembros de la UDAP (Asociación de Dependientes de Acción Popular); organización a la que, como se ha mencionado en relatos anteriores, pertenecía Luís Shelly Soler. Los familiares que formaron parte de la misma debieron ser Ricardo Shelly Correa, tío paterno del asesinado, y Víctor Larraondo Bononato, hermano de su viuda; ambos eran los únicos familiares directos que vivían en España y en condiciones de hacerlo.

En diversas notas de prensa se cita la conformidad y beneplácito del gobernador civil de Barcelona, Sr. Claudi Ametlla Coll, para poner en marcha la citada subscripción pública. La envergadura que ésta tomó no hubiera sido posible sin la colaboración del Banco Español de Crédito y el apoyo de múltiples instituciones. Diversas organizaciones culturales, sociales y/o políticas participaron activamente organizando conciertos, bailes, misas y otros actos, con el objetivo de recoger fondos entre sus afiliados y simpatizantes. También, numerosas empresas y muchos particulares participaron haciendo donaciones. En paralelo, Ricardo Shelly Correa, hermano del finado, dinamizó la suscripción entre instituciones y particulares de Madrid.

Abierta la suscripción pública, la prensa informó, casi diariamente, sobre las aportaciones realizadas y el balance de la suma que se iba acopiando. Cabe señalar las notas informativas aparecidas en el periódico de La Vanguardia (18 de marzo de 1933; 21 de marzo de 1933; 23 de marzo de 1933; 25 de marzo de 1933; 29 de marzo de 1933; 1 de abril de 1933; 6 de abril de 1933; 20 de abril de 1933; 28 de abril de 1933; 3 de mayo de 1933; 23 de mayo de 1933; 25 de marzo de 1933; 28 de mayo de 1933; …..); o en L’Opinió del 24 de enero de 1934.

Noticia informativa de la abertura de una subscripción publica a favor de los hijos y viuda de Luís Shelly Soler.
Fuente:  La Vanguardia, 17 de marzo de 1933.     
Donativo
Los familiares del señor Shelly muerto por unos atracadores en el Guinardó y una comisión de empleados de Banca, visitaron ayer al Gobernador civil para darle cuenta de haber abierto una subscripción a favor de la viuda e hijos de dicho infortunado señor, que quedan en una apurada situación económica.

Nota de la sesión consistorial del ayuntamiento de Barcelona en la que se acepta encabezar la suscripción a favor de los familiares de Luís Shelly con un donativo de 2000 ptas.
Fuente:  La Vanguardia, 18 de marzo de 1933.     
Ayuntamiento
Sesión Consistorial

El aeropuerto municipal. De momento queda aplazada su……........
Protesta contra los actos de violencia.
Preside el alcalde accidental señor Vilalta, quien declara abierta la sesión a las ocho de la noche.
Se lee y se aprueba el acta anterior.…………………………………………………………
………………………………………………
Se pasa al periodo de proposiciones, aprobando, entre otras, una de los señores Vilalta, Escofet, Puig Alonso,.. Casals,…pidiendo que el Ayuntamiento se acuerde de formular la más enérgica protesta contra los actos de violencia que estos últimos días se han sucedido en Barcelona y han culminado con el asesinato del benemérito ciudadano Luís Shelly, y que para encabezar la suscripción abierta en favor de la familia del citado señor, la corporación municipal vote la cantidad de dos mil pesetas.
A la una menos cuarto de la madrugada, no habiendo más asuntos de qué tratar, el alcalde accidental, señor Vilalta, levanta la sesión.

Noticia de la abertura de una suscripción pública a favor de la viuda e hijos de Shelly en las oficinas del Banco Español de Crédito.
Fuente:  La Vanguardia, 18 de marzo de 1933.     
A favor de la viuda e hijos de Shelly
Una suscripción

Habiéndose iniciado una suscripción pública a favor de la familia de don Luís Shelly y Soler, vilmente, asesinado el 13 del corriente en cumplimiento de su deber cívico y que ha dejado en el mayor desamparo a su señora viuda y tres hijos de corta edad, se han recibido en las taquillas del Banco Español de Crédito, los donativos siguientes:
Excmo. señor gobernador civil, 1000 pesetas; Comercial Pirelli S. A., 300; un señor donante anónimo, 250; G. A. Valera Ricci, 100; Automóviles Citroën, 100; Pedro Lupi, 50; Hispano Olivetti, 25; J. A. Agente de Cambio, 25; señor Conde de Sicart, 25; José Albiol, 25; Alfredo Carreras, 25; Alberto Santamaría, 25; Manuel Villar, 10; José Roca Trilla, 10; Ángel Trasvería, 5; Anónimo, 5; Fernando Aguado, 5; José Esteve Martí, 5; Joaquín Barba, 5; José Cullell, 5; Juan Pestagalli, 2. Suma, 2002 pesetas.
La suscripción queda abierta en todos, los Bancos de Barcelona que recibirán donativos para este fin.

Otros donativos
Para la viuda e Hijos de don Luís Shelly, hemos recibido las siguientes cantidades: de la dirección y empleados de la sucursal del Banco de Vizcaya, 422'55 pesetas; de F. TI., 100; IT., 5O y de B. A. viuda, en la memoria de su esposo, 10.
Dichas cantidades están en esta administración, a disposición de la viuda e hijos de dicho señor.

Nota de prensa de la Asociación de Propietarios y Vecinos del Guinardó anunciando un festival musical para recaudar fondos para la familia Shelly.
Fuente:  La Vanguardia, 25 de marzo de 1933.     
En el Mas Guinardó, Asociación de Propietarios y Vecinos, tendrá efecto hoy, a las diez de Ja noche, un festival musical a .cargo de un conjunto de profesores del Gran Teatro del Liceo de Barcelona, con el fin de engrosar la suscripción para la malograda familia Shelly.

Nota de prensa de la Agrupación Artística «Caturquijo» informando del acto celebrado en el Coliseo Pompeya para recoger fondos destinados a la viuda Shelly y familia.
Fuente:  La Vanguardia, 28 de marzo de 1933.     
En el Coliseo Pompeya se celebró un festival organizado por la Agrupación Artística «Caturquijo», compuesta por empleados del Banco Urquijo Catalán, a beneficio de la viuda e hijos del malogrado empleado de Banca, Luís Shelly y Soler, asesinado en cumplimiento de un deber cívico.
La sala ofrecía un aspecto brillantísimo.
El elenco de la mencionado agrupación, con la cooperación del primer actor Pedro Casáis, puso en escena la obra, de Rusiñol «La bona gent», destacándose por su interesante trabajo tas actores señores Pedro Casáis y Ricardo Blanch.
También contribuyeron al acabado conjunto que la obra obtuvo los señores Font, Gimes, Espigó, Quian, Águila, Roldan y Salcedo y las actrices señoras Anita Mestres. Ricart, García y Ribas.
Como fin de fiesta, cooperaron desinteresadamente al acto Jaime Borras, recitando escogidas composiciones; el rapsoda Gabriel Pelejoro; el divo tenor Juan Rosich y las aplaudidas cantantes María Teresa Moreno y Eduardo Brito, los cuales interpretaron con admirable perfección, escogidos fragmentos de conocidas obras.
Todos los artistas se vieron obligados a bisar ante los insistentes aplausos que el auditorio les tributó. Al terminar don Domingo Juncadella agradeció, en breves palabras, en nombre de la comisión organizadora del festival, la cooperación de los artistas y actores; e hizo constar la entusiasta acogida hallada en las direcciones de los bancos y en sus respectivos empleados v familias.

Nota informativa sobre las acciones en Madrid de Ricardo Shelly Correa para recoger fondos destinados a los hijos y viuda de su hermano asesinado en Barcelona.
Fuente:  La Vanguardia, 29 de marzo de 1933.     
Don Ricardo Shelly Correa, tío de don Luís Shelly, asesinado en la barriada de Guinardó por unos atracadores, nos remite desde Madrid una sentida carta expresando el agradecimiento de la familia doliente por las muestras de caridad y colaboración que han recibido y por la parte que en ellas ha tenido «La Vanguardia».
Igualmente nos dice que en aquella capitalidad, ha sido seguido el ejemplo iniciado en Barcelona y han podido ser recogidas cantidades - La. Campsa ha entregado 5.000 pesetas—en forma que espera que con la suma total será posible a los herederos del quien fue tan vilmente asesinado, obtener una renta que aleje de los pequeños el fantasma del hambre.

La subscripción pública a favor de la viuda y los hijos de Luís Shelly Soler se cerró en enero de 1934, prácticamente, un año después de su asesinato. El importe total recogido fue de 66.799,15 pesetas. Si se considera el valor actualizado de la peseta más los intereses, una peseta de entonces equivaldría, aproximadamente, a 86,24 euros. Así pues, la cifra recogida en la subscripción popular fue elevadísima, 66.799,15 pesetas que, a día de hoy, supondría, aproximadamente, más de cinco millones y medio de euros.

El dinero recogido, según consta en las notas de prensa, fue invertido en Valores del Estado. Un dato que hizo público la dirección del Banco Español de Crédito y trasladó oficialmente al gobernador civil de Barcelona, siguiendo las normas establecidas. Los beneficiarios de dicho dinero eran los tres hijos de Luís Shelly Soler y dada su corta edad su madre pasó a ser su representante legal.

Es bien conocido que el dinero no tiene valor en sí mismo. Su valor radica en lo que se puede hacer o comprar con él, según se considere o no su validez. Un concepto que se evidenció claramente durante la guerra civil española del 36, cuando el sistema bancario español se rompió y la validez de un billete o de una moneda dependía de la zona de España donde uno se encontrase. Tras la aprobación de un decreto-ley, en la zona nacional, dejaron de tener validez los billetes y monedas republicanas de curso legal, puestas en circulación después del Alzamiento Nacional del 18 de julio del 36. Una decisión del bando nacional que ahogaba económicamente al bando republicano y afectaba directamente a la población civil, la cual, según el lugar de residencia, podía o no tener medios legítimos de pago. Al finalizar la contienda tan solo tuvo valor el dinero vigente en el bando ganador, el nacional. Quienes en aquel momento tenían dinero republicano lo perdieron todo. Se desconoce si el dinero recaudado en la subscripción pública a favor de la familia de Luís Shelly Soler, invertido en el año 1934, durante la República, en Vales del Estado, perdió su validez. Si se sabe que sus hijos y su viuda quedaron sumidos en la penuria económica.

Noticia en la que se informa del total recaudado en la suscripción pública a favor de los descendientes de Luís Shelly Soler y de su inversión en Valores del Estado.
Fuente:  La Vanguardia, 30 de enero de 1934.     
SUSCRIPCIÓN A FAVOR DE LA VIUDA E HIJOS DE DON LUIS SHELLY SOLER
Importe de la lista número 18, pesetas 40.584'75; recaudado en la “Lliga Regionalista” del Guinardó, 626; donativo de «Uno de la casa», 25; de don Vicente Montal, 25; recaudado en el Banco de Bilbao, 452'55; en el Banco Hispano Americano, 1.600'60; en “Unió Democrática de Catalunya”, 841'25; en la Ciudad de Río Piedras (Puerto Rico), suscripción iniciada por doña Soledad Basso de Ciar, 1.796'65; recaudado en el Banco Alemán Transatlántico, (segunda lista), 13; en “El Matí” (segunda lista), 79; en “Obra deis Exercicis parroquials”, 1.400; en “Lliga Catalana” de Barcelona, suscripción efectuada entre los señores Diputados al Parlamento de Cataluña y Concejales del Ayuntamiento de Barcelona, 1.000; recaudado en “Somatenes Armados de Cataluña”, 16.012'50; donativo del Excmo. Ayuntamiento de Barcelona (deducción hecha de los impuestos correspondientes), 1.976; intereses devengados en la cuenta de suscripción, 347*85; total, pesetas 66.779'15.
La Dirección del Banco Español de Crédito, al dar por cerrada la suscripción, se complace en hacer público este resultado en favor de la infortunada familia de! señor Shelly, que como se recordará fue víctima de su valor cívico al intentar detener, como somatenista, a los atracadores de un cobrado;- de la C.A.M.P.S.A., y aprovecha esta ocasión para agradecer a sus clientes y amigos que han contribuido con su óbolo a la humanitaria empresa, así como también a los demás Bancos colegas que han aportado su concurso mediante la apertura en sus locales de análogas suscripciones.
Hace extensivo también este sentimiento de gratitud hacia la prensa por la favorable acogida dispensada a las listas y notas relativas a dicha suscripción, con lo que han coadyuvado espléndidamente al buen éxito de la misma.
Y finalmente la Dirección del Banco Español de Crédito, de acuerdo con las normas oportunamente convenidas con el entonces Gobernador Civil de Barcelona, don Claudio Ametlla declara haber invertido la totalidad del efectivo recaudado en valores del Estado que han quedado depositados a favor de la viuda Shelly como representante legal de sus tres hijos menores.

Tras la muerte de Luís Shelly Soler, su mujer, María Isabel Larraondo Bononato, sus tres hijos y las tres hermanas Larraondo, que eran solteras, (Olimpia, Leticia y Maria), siguieron viviendo en la casa de la calle Arte 89, en el barrio del Guinardó. Según cuenta su hija Carmen, al finalizar la guerra civil, se mudaron a una torre de la calle Villar en el mismo barrio.

Al igual que otras muchas del mismo barrio, era una casa de estilo modernista con un pequeño jardín delantero y uno mucho más grande en la parte trasera que comunicaba con el salón comedor mediante unas escaleras. Guegue, nieta de María Isabel Larraondo Bononato, explica que su madre le contaba que dicho jardín estaba rodeado de grandes jardineras y disponía de una hermosa fuente en el centro, todo de estilo modernista. Cualquier rastro de ello desapareció cuando, a finales de los años 50, Isabel Shelly Larraondo, casada y con tres hijos, se mudó a dicha casa materna para estar junto a su madre, sus tres tías y su hermana. La fiebre destructora, propia de aquellos años, que tildaba de esperpento y anticuado todo lo relativo al modernismo, condujo a eliminar la fuente y cementar el jardín, en aras de la comodidad moderna imperante. Al parecer dicha aberración se acompañó de una gran hoguera en el centro del jardín, en la que se quemó todo el patrimonio de cuadros y fotografías familiares antiguas colgadas en las paredes del interior de la casa. Posteriormente, las ampliaciones y reformas progresivas, que se fueron haciendo, destruyeron cualquier vestigio modernista de la construcción inicial, conservándose tan sólo parte de las jardineras laterales del jardín. En una de ellas, la viuda de Luís Shelly Soler plantó un cactus que su difunto marido había traído de Puerto Rico cuando de niño abandonó el país que le vio nacer; un cactus que le acompaño en todos los domicilios en los que vivió y que, finalmente, dada su enorme altura terminó formando parte del jardín de un hotel de la Costa Brava.

Instituto médico pedagógico de Dr. Córdoba, situado en la Rambla Volart 81. En 1920 pasó a ser una casa familiar Villa Vicenta, posteriormente convertido en el colegio de las Dominicas, después en el Liceo Manjón y, más adelante, en el Liceo Castro de la Peña.
Fuente:  Barcelona_Rambla_Volart.     

Pese a los numerosos derribos efectuados en la época franquista, en el barrio del Guinardó siguen existiendo verdaderas joyas arquitectónicas modernistas. El “Parc Güell”, el romántico “Turó de la Rovira”, o el “Hospital de la Santa Creu i Sant Pau”, obra de Domènech i Montaner y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997. Junto a ellas, existen otras edificaciones más desconocidas como la “Casa de las Altures” de estilo neo-árabe, la casa de la familia Planas actual “Centre Cívic del Guinardó”, el magnífico “Mas Ravetllat”, o el “Parc del Guinardó”. Así mismo, esparcidos por el barrio siguen sobreviviendo algunas casas familiares de estilo modernista.

La vida apacible y feliz de la familia Shelly & Larraondo en el tranquilo barrio barcelonés del Guinardó, viró de manera importante con la muerte del cabeza de familia. Su viuda, que nunca había trabajado ni fuera ni dentro del hogar, quedó a cargo de sus tres hijos, uno de ellos con problemas de salud, y sus tres hermanas solteras.

El fallecido Luís Shelly Soler era amigo íntimo del diputado Joan Ventosa Calvell; tres veces ministro de Hacienda con Alfonso XIII, procurador en las primeras Cortes franquistas y miembro del Consejo Privado de don Juan de Borbón, conde de Barcelona. Diputado en el Parlamento Catalán por la “Lliga Regionalista”, partido defensor de la monarquía y de la participación de Catalunya en la política española, había sido uno de sus fundadores y Luís Shelly había militado en dicho partido desde su gestación. Unos meses después del asesinato de Luis, en la sesión del “Parlament de Catalunya” del 23 de junio de 1933, dicho diputado, Sr. Ventosa, pidió se concediera una pensión de vitalicia anual a la viuda Shelly; petición que fue aceptada unánimemente por todos los diputados presentes.

Petición de una pensión vitalicia y de un puesto de trabajo en las oficinas de la Generalitat.
Fuente:  Butlletí del Parlament de Catalunya. Diari de sessions del 23 de juny del 1933.     
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..............contra els autors d’aquests actes. D’aquests documents crec que el públic en llegir-lo, en podrà treure conseqüències respecte de les persones totalment insospitades, particularment fins avui insospitades, que pel mateix procés, no de les seves coses................................
Faig aquesta manifestació per acabar de sostenir que, segons la meva manera de veure, eren innocents tots els processats. Davant d’això, havent hagut d’estar sota aquesta impressió i no poder-me esbravar mai i trobant representada i simbolitzada la tortura, el sofriment, en la persona d’aquest vell, jo he vingut a demanar que un dels primers actes del Parlament de Catalunya fos per a reivindicar-lo, per a aixecar-lo d’aquestes tortures, no per a revenjar-10, sinó per a fer-li una manifestació de simpatia pels seus dolors. Jo dic que això no vol significar que el que voti això voti a favor ni de la revisió del procés, vota perquè, havent-se fet objecte de martiris un desventurat, que tenint coneixement el Parlament de Catalunya del cas, creu que és necessari oferir-li una compensació. Jo no demano una caritat; tampoc no demano, per ara, una revisió del procés. Presento a aquest Parlament una víctima de les nostres discòrdies, víctima terriblement turmentada, i demano per a ell, per als darrers dies de la seva vida, aquesta petita compensació material. Prego a tots els senyors Diputats que vulguin prendre nota del caràcter amb que m’explico, dels motius a què obeeix la meva acció, la poca extensió que dono a la reivindicació demanada. Es tracta, purament i simplement, de manifestar a un home que ha estat víctima de les nostres discòrdies, els nostres sentiments, un acte de simpatia moral.
Volia dir alguna, cosa més, però encara que parli amb aquesta aparent indiferència, jo tinc una emoció tan profunda, que em remou tants desventurats records, que us confesso que no sé com volia acabar aquest discurs. Només us demano aquest acte de reparació i justícia (Aplaudiments en tota la Cambra.)

El SEÑOR PRESIDENT: Hi ha una esmena.
EL SEÑOR VENTOSA: Demano per parlar.
El Sr. PRESIDENT: Té la paraula el senyor Ventosa
El Sr. VENTOSA: Havíem presentat una esmena, que havia de defensar el nostre company Valls i Taverner, en la qual, sense discutir ni oposar-nos a la concessió de la pensió, demanada per a Sebastià Sunyer, nosaltres volíem proposar al Parlament que l’obra de reparació, que l’obra de fraternitat que es vol fer amb aquesta s’estengués també a un altre cas totalment diferent, que era el cas de Shelly, que caigué fa poc temps en compliment d’un deure de ciutadania. Nosaltres, no obstant, tenint en compte com s’ha plantejat el debat i les paraules que acaba de pronunciar el senyor Conseller de Justícia i Dret, no voldríem que la presentació d’aquesta esmena pogués semblar com una forma d’oposició indirecta a la concessió de la pensió que es demana. En prova d’això, reservant-nos nosaltres per a altra ocasió el demanar aquesta obra que considerem de justícia, retirem l’esmena que teníem presentada. (Molt bé, molt bé, en tots els sectors de la Cambra).

(L’esmena que en nom de la Minoria de Lliga Catalana, ha retirat el senyor Ventosa i Calvell és la següent:
“Els Diputats que sota signen tenen l’honor de formular la següent esmena al dictamen del Projecte de Llei sobre la concessió d’una pensió vitalícia anual a Sebastià Sunyer:
Art. 1r “Es concedirà una pensió igual a la vídua i fills del senyor Lluís Shelly, assassinat en aquesta ciutat, en compliment d’un deure de ciutadania.
Palau del Parlament, 23 de juny del 1933.
- Valls i Taverner, Ventosa i Calvell, Duran i Ventosa, Abadal, Vallés i Pujals, Carreres i Artau i Vidal i Guardiola.”

El Sr. CONSELLER PRIMER: Demano pet- parlar:
EI Sr. PRESIDEN: Té la paraula el senyor Conseller Primer.
El Sr. CONSELLER PRIMER: Agraint les paraules del senyor Ventosa i Calvell, jo tinc molt de gust en indicar-li tan sols com una explicació, que fa tres dies estigueren al meu despatx els senyors que formen la Comissió recaptadora a favor de la vídua i fills de Shelly a demanar que el Consell de la Generalitat, en vista dels mèrits que té la vídua de l’infortunat Shelly, que havia estat una mecanògrafa intel·ligent i capacitada, oferís a l’esmentada senyora un lloc a les oficines de la Generalitat. Jo vaig manifestar; ben espontàniament, a aquesta comissió, que al primer Consell de la Generalitat jo hi portaria aquesta proposta. (Molt bé,, en els diferents sectors de la Cambra.)

El Sr. PRESIDENT: Va a procedir-se a la votació del dictamen. ¿Votació ordinària? (Diversos senyors Diputats indiquen que es faci votació ordinària, i el dictamen, el text del qual es publica com annexa aquest DIARI DE SESSIONS, és aprovat per unanimitat.)

Proposició de suspensió parlamentaria
El Sr. CONSELLER PRIMER: Demano per parlar.
El Sr. PRESIDENT: Té la paraula el senyor Conseller Primer.
El Sr. CONSELLER PRIMER: Senyors Diputats: Els que entenem que l’eficàcia ………………
............................................................

En la misma sesión parlamentaria en la que fue concedido el vitalicio a la viuda Shelly, el Sr. Miquel Santaló i Parvorell, miembro de Esquerra Republicana de Catalunya y Conseller Primer de la Generalitat, pidió el turno de palabra para loar la excelente preparación profesional de la viuda Shelly y reivindicar la concesión de un trabajo como secretaria en la Generalitat, dados sus dotes como mecanógrafa. Una reivindicación que fue aceptada por unanimidad de todos los presentes. Fue así como María Isabel Larraondo Bononato, mujer del fallecido Luís Shelly Soler, que si bien tenia alta cultura nunca había trabajado, entró como secretaria en el Gabinete de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya.

Inicialmente trabajó en el gabinete de Francesc Macià, hasta su inesperada muerte poco después, el 25 de diciembre de 1933. Continuó en el mismo puesto con el nuevo presidente Lluís Companys. Su hija Carmen cuenta que ella y su hermana solían acudir asiduamente al “Palau de la Generalitat”. Pasaban la tarde entera asistidas por un “Mosso d’Esquadra”, en una sala donde eran obsequiadas con una abundante merienda y juguetes; un hecho del que es imposible saber a ciencia cierta qué es lo que lo motivaba. María Isabel Larraondo Shelly trabajo en la Generalitat hasta que a principios de 1939 las tropas franquistas alcanzaron sus últimos objetivos en Catalunya. Fue entonces cuando los mandos franquistas la invitaron a abandonar su lugar de trabajo.

El 17 de julio de 1936, las guarniciones españolas en África, al mando de Franco, se sublevaron, iniciándose la guerra civil española. Sucedía cinco meses después de que las elecciones de febrero del 36 dieran de nuevo el triunfo a las izquierdas, representadas por el llamado Frente Popular. Dos años antes, en octubre de 1934, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, había proclamado nuevamente el Estado Catalán, al igual que se había hecho anteriormente en 1873 y en 1931. Una proclamación a la que Lerroux, presidente de la Republica de España, respondió declarando el estado de guerra y Barcelona se convirtió en un escenario caótico; un contexto que volvió a una aparente normalidad tras la detención del presidente Companys, los consejeros de la Generalitat, el alcalde de Barcelona y varios concejales de Esquerra Republicana.

Los días anteriores al alzamiento nacional, liderado por Franco, reinaba la incerteza en el barrio del Guinardó en que vivía Isabel Larraondo Bononato, sus hijos y sus hermanas. El ambiente reinante es narrado minuciosamente por G. Gómez García y G. Sentís Garcés, en el libro “La Guerra Civil al Guinardó”:
“Con la llegada de las primeras noticias sobre la insurrección en África, las calles se quedaron desiertas. Los primeros días, los soldados republicanos, puño en alto, se dejaban ver por el barrio, especialmente por la calle Coello, actualmente Pare Claret, y la Rambla Volart, repartiendo fusiles a los vecinos. Las noticias sobre la guerra dadas por el bando republicano eran triunfalistas, afirmando que terminaría muy rápidamente. De vez en cuando circulaban por el barrio vehículos de milicianos muy armados. Por las noches, detrás del Hospital de San Pablo, se oía la llegada de vehículos, seguida del sonido de tiros y de nuevo el motor de los coches emprendiendo la marcha; al día siguiente venían a retirar los cadáveres de los fusilados”.

Durante la primera semana de guerra, los vecinos del Guinardó vieron panorámicamente los incendios y saqueos de las iglesias de la ciudad Condal. En el barrio, la primera en ser incendiada fue la que había sido la casa espiritual de Luís Shelly Soler, la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat del Guinardó. Solo estaba construida la cripta que se quemó junto con todos los objetos religiosos que los vecinos no lograron salvar.

Cripta quemada de la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat del Guinardó en los inicios de la guerra civil española.
Fuente: Web, Memòria dels barris. Història gràfica dels barris del Districte Horta-Guinardó, 2014.
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Tras tres años agónicos de guerra, el gobierno republicano tuvo que rendirse estableciéndose una dictadura que sumiría a España en un régimen totalitario durante 40 años. Llegó el exilio, la muerte y la represión de numerosos republicanos, militantes de partidos independentistas y de sindicatos obreros. Se destituyeron de sus puestos de trabajo a todos aquellos relacionados con las ideas o con el gobierno republicano. En Cataluña se reprimió toda manifestación de catalanismo y se prohibió el uso público de la lengua catalana, fusilando e su presidente, Lluís Companys, en Barcelona, el 15 de octubre de 1940. Fue en este contexto en el que la viuda de Shelly perdió su trabajo en el Gabinete de Presidencia de la Generalitat, tal y como confirma su hija Carmen.

En este marco, María Isabel Larraondo Bononato, sin ingresos mensuales, tuvo que lidiar con una mala situación económica y, a su vez, con la vivencia de estar marcada por los dos bandos. Mientras que para muchos republicanos era considerada de derechas por la gran religiosidad y las filiaciones religiosas de su marido, para un sector de franquistas era tildada de roja y republicana debido al hecho de haber trabajado en la Generalitat i a las militancias políticas de su marido. Posiblemente, ello explique el silencio y el aislamiento social en el que se sumió con toda su familia.

Las dificultades económicas emergieron rápidamente en un hogar constituido por 5 mujeres y tres niños, en el que nadie trabajaba y en el que se fueron agotando las reservas económicas. Se desconoce también que ocurrió con la pensión vitalicia que le fue concedida por la Generalitat, así como, el destino que pudo tener el dinero recogido en la subscripción pública e invertido en Valores del Estado durante la época republicana; los recuerdos de su hija menor hacen suponer que no perduraron. Anecdóticamente, las fuentes familiares orales cuentan que los niños, al preguntar que había para comer, obtenían siempre la misma respuesta “estofado de patatas con conejo”; pero jamás lo veían puesto que al abrir la cazuela los mayores siempre afirmaban: “Oh!, el conejo se ha escapado al ponerlo en la mesa”.

Pese a todo, la vida también continuó en el hogar de la viuda Shelly. Su hijo mayor Luís Manuel, probablemente, murió en los años de la contienda civil sin que se haya podido comprobar. Todo indica que Leticia, una de sus hermanas solteras, que vivía con ella, también murió en este periodo. María, la pequeña de sus hermanas solteras, asumió las tareas de cuidado del hogar y de su hermana M. Isabel durante los largos años que vivió imposibilitada en una silla de ruedas. La tercera de las hermanas de María Isabel Larraondo Bononato, Olimpia, también soltera y apodada familiarmente por tía Olí, se convirtió en la única fuente de ingresos mensuales de la familia.

Olimpia entro a trabajar en la que había sido la compañía “Barcelona Traction, Light and Power Company, limited”, conocida popularmente como la Canadiense o La Canadenca, en catalán. Una empresa que producía y distribuía la electricidad a toda el área metropolitana de Barcelona, tras comprar la empresa Energía Eléctrica de Cataluña y obtener el monopolio de la electricidad. Empresa que, posteriormente, en 1951, paso a integrarse en FECSA (Fuerzas Eléctricas de Cataluña). Es muy probable que lograse su puesto de trabajo gracias a la influencia del Sr. Joan Ventosa Calvell, quien, además de todos los cargos ya comentados, fue vicepresidente de la Compañía Hispano-Americana de Electricidad y presidente de Luz y Fuerzas de Levante y de la Sociedad Financiera de la Industria y Transporte.

María Larraondo Bononato, hermana de María Isabel y cuñada de Luís Shelly Soler.
Fuente:  M. Rosa Vilallonga Pagés     

El padre de Luís Shelly Soler había fallecido cuando éste fue asesinado. Su madre Manuela Soler Borges, al parecer, no fue un puntal, ni afectivo ni económico, para su viuda e hijos pese a vivir en Barcelona. Su nieta Carmen, hermana de Mami, recuerda que en casa de su abuela paterna nadie trabajaba y, sin embargo, durante los años de guerra y de postguerra no faltaba la comida; su economía debía ser buena puesto que, tras el asesinato de su hijo Luis, emprendió un largo viaje con su hija Josefina, alejándose de lo que acontecía en la casa de su nuera viuda. El hermano de Luis, Carlos Shelly Soler, vivía en México y su otra hermana, Montserrat en EEUU y en Puerto Rico, probablemente la distancia les impedía conocer la situación real de la viuda de su hermano para prestarle la ayuda que precisaba. Por otro lado, la familia de María Isabel Larraondo Bononato tampoco pudo ofrecerle ayuda, exceptuando su hermano Víctor que le dio apoyo afectivo y económico, ya que como se ha comentado anteriormente, era huérfana y estaba totalmente desconectada de su familia gaditana.

En aquellos difíciles años de postguerra, Carmen Shelly Larraondo, recuerda que venían a su casa visitas de personas de Madrid de las que desconoce su nombre y la motivación por la que lo hacían. Sus recuerdos, son recuerdos de una niña a la que le gustaban mucho dichas visitas puesto que a su llegada traían exquisiteces para comer y la llevaban de paseo a lugares no habituales.

A la derecha sentada, María Isabel Larraondo Bononato; detrás, la niña de la derecha, su hija Carmen y la de la izquierda, su hija Isabel. El hombre, la otra mujer y la otra niña de nombre no identificado, vivían en Madrid y visitaban frecuentemente la familia en Barcelona.
A la derecha sentada, María Isabel Larraondo Bononato; detrás, la niña de la derecha, su hija Carmen y la de la izquierda, su hija Isabel. El hombre, la otra mujer y la otra niña de nombre no identificado, vivían en Madrid y visitaban frecuentemente la familia en Barcelona.
La familia Shelly & Larraondo siempre fue muy amiga de los animales. En su casa, los padres de Mami, siempre tenían periquitos y/o perros.
La familia Shelly & Larraondo siempre fue muy amiga de los animales. En su casa, los padres de Mami, siempre tenían periquitos y/o perros.


Fuentes:   Álbum de Carmen Shelly Larraondo.   Recuerdos de Manuela Soler Borges.     

Escrito por Rosa María Pujol Vilallonga
Espero que os haya gustado. No os perdáis el siguiente CAPÍTULO...
Agradecimientos de este Capítulo (8)


El primer agradecimiento de este capítulo es para Carmen Shelly Larraondo, a quien sin duda le significó un esfuerzo compartir y revivir la situación que envolvió el asesinato de su padre y las consecuencias familiares que comportó.
Debo también agradecer totalmente el interés colaborativo de A. Nicolau del Arxiu Històric Ferran Camps. También las aportaciones de Juan Fernández Basanta y María Rosa Vilallonga Pagés.


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