CAPÍTULO 6 : RELATO 12 Los Shelly Correa Ricardo Shelly Correa

El misterio de la mano cortada...
La fascinante Margarita Ruiz de Lihory, esposa de Ricardo, en 3 etapas diferentes de su vida.
Fuentes:  Criminalia.es   Elmundo.es   Madrilanea.com     

“Toda vida vista desde su interior es una serie de fracasos demasiado humillantes y vergonzosos para que se la pueda contemplar.”

George Orwell.

Ricardo Shelly Correa, apodado por sus hermanos “Pichillín”, nació el 19 de abril de 1881, muy probablemente en Alcalá de Henares o en Madrid. Falleció en Madrid el 27 de enero de 1941, si bien en algunas referencias indican el año 1942.

En 1883, cuando su padre, Tomás Shelly Calpena, falleció, Ricardo contaba con dos años de edad. En aquel entonces la familia Shelly & Correa tenía su residencia en Alcalá de Henares. Todos los hermanos de Ricardo, al ser mucho más mayores, estaban fuera del hogar familiar. La familia poseía, también, una vivienda en el núm. 77 de la calle Hortaleza de Madrid. Lo más probable es que la infancia de Ricardo se desarrollase en Alcalá, sin descartar que pasase temporadas en la capital madrileña.

Árbol Genealógico de Ricardo Shelly Correa.
Fuente: Investigación interna, www.myheritage.es
Ampliar imagen

Con quince años de edad, muy probablemente, para librarse del largo servicio militar establecido en España y al igual que hicieran sus otros hermanos, Ricardo Shelly Correa embarcó hacia Puerto Rico. Allí, vivía su hermano Luis que, en aquel entonces, era oficial de Rentas y Aduanas en la localidad de Mayagüez. Da fe de dicho viaje el pasaje en el vapor Reina María Cristina contenido en el álbum de recuerdos de Carolina Correa, su madre. Por la información que contiene, se conoce que embarcó, el 23 de enero de 1896, en el puerto de Santander. Lo hizo en segunda clase, un indicador de que, tras la muerte del padre, la economía familiar no era tan pujante. Junto a dicho pasaje su madre colocó la carta del restaurante del barco, que Ricardo le debió remitir.

Pasaje del vapor Reina Cristina en el que Ricardo Shelly Correa viajó rumbo a Puerto Rico, en 1896.
Pasaje del vapor Reina Cristina en el que Ricardo Shelly Correa viajó rumbo a Puerto Rico, en 1896.
Carta del restaurante del vapor <i>Reina Cristina</i> en el que Ricardo Shelly Correa viajó rumbo a Puerto Rico, en 1896.
Carta del restaurante del vapor Reina Cristina en el que Ricardo Shelly Correa viajó rumbo a Puerto Rico, en 1896.


Fuente:   Álbum familiar de Carolina Correa Sotomayor.     

Tras un año de estancia en Puerto Rico, Ricardo remitió a su madre una letra de cambio por valor de 250 pesetas. Es posible que fuese uno de sus primeros sueldos. Se desconoce, a ciencia cierta, su dedicación profesional en aquel entonces. Varios de los hermanos Shelly Correa tuvieron relación con compañías de seguros, incluido, posteriormente, el propio Ricardo. Es probable que éste trabajase en la que fue la primera compañía de seguros contra incendios creada en Cuba, la compañía “El Iris”. Toma fuerza dicha hipótesis dado que el álbum de recuerdos de su madre contiene, junto a la mencionada letra de cambio, la fotografía de un edificio en cuya parte superior puede leerse “El Iris 1855”.

Letra de cambio enviada, en 1897, por Ricardo Shelly a su madre, Carolina Correa, desde Puerto Rico.
Fuente: Álbum familiar de Carolina Correa de Sotomayor.
Ampliar imagen

Edificio de la compañía de seguros “El Iris” en el que, probablemente, trabajó Ricardo Shelly Correa cuando estaba en La Habana.
Edificio de la compañía de seguros “El Iris” en el que, probablemente, trabajó Ricardo Shelly Correa cuando estaba en La Habana.
Ricardo Shelly Correa en su habitación de La Habana.
Ricardo Shelly Correa en su habitación de La Habana.


Fuente:   Álbum familiar de Carolina Correa Sotomayor.     

Por el subtítulo de la mencionada fotografía y por otras informaciones contenidas en el álbum familiar se sabe que Ricardo estuvo, al menos un año, viviendo en la isla de Cuba. Una de las fotografías del mismo se corresponde con el interior de la habitación en la que vivía. Por el parecido de la decoración y el mobiliario es probable que estuviese alojado en el mismo lugar en que lo habían estado sus hermanos Luis, Alfonso y Carlos. Era en el núm. 55 de la calle Habana, muy cerca del Malecón y del puerto de la ciudad de La Habana. Como se ha comentado, posiblemente, en Cuba también trabajaba en la compañía de seguros “El iris”.

El año 1898 fue difícil para España. Siendo María Cristina de Habsburgo, madre de Alfonso XIII, la reina regente, se perdía la guerra Hispano-Americana y, unos meses más tarde, Puerto Rico pasaba a formar parte de EEUU. Ricardo Shelly debió salir de Cuba con destino a Puerto Rico antes del inicio de la contienda. Por una nota de prensa se sabe que, en Puerto Rico, formó parte de la sección de ciclistas del Batallón de Voluntarios, Núm. 1 de San Juan. Una sección cuya misión era llevar mensajes entre los diferentes puesto de mando, baterías y fortificaciones. Cuando la guerra finalizó, Carolina Correa, madre de Ricardo, protegiendo a su hijo y temiendo problemas y represalias, envió un telegrama pidiendo su vuelta inmediata hacia España.

Ricardo Shelly Correa perteneció a la Sección de ciclistas del Batallón de Voluntarios, Núm. 1 de San Juan.
Fuente:  La Opinión, 5 de junio de 1898.     
Noticias directas de Puerto Rico

Nuestro compañero de redacción señor Mingot Shelly, ha recibido una interesante relación del bombardeo de San Juan de Puerto Rico que, desde aquel punto le remite un próximo pariente suyo y paisano nuestro, D. Luis Shelly y Correa, teniente del batallón de voluntarios organizados en aquella isla, quien, en unión de su hermano S. Ricardo, voluntario de la sección de ciclistas, prestó grandes servicios durante el combate,
…………………………

Telegrama enviado por Carolina Correa a Puerto Rico pidiendo que su hijo menor, Ricardo, regresara a España.
Fuente:  Álbum familiar de Carolina Correa de Sotomayor.     

De nuevo en España, Ricardo Shelly Correa anduvo metido en varios negocios. Uno de ellos era el negocio de los seguros. Muy rápidamente, Ricardo pasó a tener un muy alto nivel de vida por los beneficios obtenidos al dedicarse, casi en exclusividad, a dicho mundo. Trabajó en la Sociedad Equitativa los Estados Unidos, filial, desde 1882, de la compañía de seguros estadounidense “The Equitable Life Assurance Society of the United States”. Una compañía que, años más tarde, Juan José Rosillo, director de la filial española, tras adquirir su cartera de clientes, convertiría en seguros La Equitativa.

En 1913, Ricardo era inspector de la Sociedad Equitativa de los Estados Unidos. Un año más tarde, siempre según las informaciones de la prensa del momento, era el representante de dicha compañía en Valencia. Un cargo que mantenía en el año 1916.

Noticias de prensa citando la relación entre Ricardo Shelly Correa y la Sociedad Equitativa de los Estados Unidos.
Fuente:  La Vanguardia, 25 de julio de 1913.     
Albacete

…………………………
Han llegado a Madrid: el inspector de seguros de La Equitativa don Ricardo Shelly, el abogado don Antonio Aguilar, el propietario don Andrés Piera, el agente del Banco Hispano-Americano don Luis Orgas.
…………………………

Noticias de prensa citando la relación entre Ricardo Shelly Correa y la Sociedad Equitativa de los Estados Unidos.
Fuente:  Las Provincias: diario de Valencia, 21 de febrero de 1914.     
Noticias de Madrid

…………………………
Ha fallecido en la Corte, don J. Shelly y Correa, hermano de D. Ricardo, el representante en Valencia de la Sociedad Equitativa de los Estados Unidos.
Nuestro más sentido pésame a la distinguida familia del finado.
…………………………

Noticias de prensa citando la relación entre Ricardo Shelly Correa y la Sociedad Equitativa de los Estados Unidos.
Fuente:  Las Provincias: diario de Valencia, de 22/07/1916.     
…………………………
Delegación para Levante de la Equitativa de los Estados Unidos, New York, Ricardo Shelly Correa, Grabador Esteve 12, Valencia. Condiciones excepcionales para agentes activos.
…………………………

Por la prensa de la época conocemos que, en 1917, Ricardo Shelly Correa ya no trabajaba en la Sociedad Equitativa de los Estados Unidos. Lo hacía en una de las compañías de seguros más importantes de Europa, la italiana “Assicurazione Italiana”. También, por la prensa sabemos que, en 1918, fue nombrado director general de España de la Compañía Portugal-Atlas, otra importante compañía de seguros del momento.

Nota de prensa anunciando la implantación de la compañía de seguros Portugal-Atlas en España de la que Ricardo Shelly Correa fue su director general.
Ver en formato PDF
Fuente:  La Correspondencia de España de 05/09/1918.     
Portugal y España

Las relaciones económicas entre estos dos países. Una nueva y poderosa Compaña de Seguros de Lisboa, Portugal Atlas, va a establecerse en España. Impresiones cambiadas con dos directores portugueses de esta importante Empresa.
Poco a poco con una lentitud demasiado excesiva, las relaciones entre Portugal y España van estrechándose y procurando el único camino que puede dar estabilidad y garantía en lo futuro, a esas relaciones, por el campo de la actividad económica. Lo demás vendrá después. Es a través de las ligas económicas y de la respectiva correspondencia de intereses que entre los pueblos se establecen las alianzas diplomáticas y la unión en el orden intelectual y moral.
En este aspecto no puede pasar desapercibido el movimiento de reciprocidad de negociación que de un tiempo a esta parte comienza a establecerse, y sobre los mejores auspicios, entre las dos naciones hermanas. Esto bien puede decirse que es uno de los resultados de la guerra europea. La cifra de negocios entre Portugal y España ha subido mucho últimamente, a pesar de la diferencia en los cambios. Portugal, que es un país que económicamente progresa, extiende a España su esfera de actividad. Grande es el número de Compañías y Empresas que han venido recientemente a establecerse en España, creando, por decirlo así, una esfera de intereses comerciales peninsulares. En este punto, Portugal viene a España, a pesar de que esta comercial e industrialmente, no presta a ese grande-pequeño pueblo la atención que merece, despreciando así una influencia económica vastísima.
Una nueva y grande Compañía de Seguros, portuguesa viene a extender a España la red de sus negocios y de su capital. El negocio de seguros es por su naturaleza un negocio internacional y, por lo tanto, el que mejor se presta a esta permuta económica.
Se trata de la poderosa Compañía Atlas, que en España, para evitar toda confusión con su congénere española del mismo nombre, adoptará la razón social de Portugal-Atlas. Hace un mes que vinieron a España para proceder a la instalación de esta Empresa, y se encuentran entre nosotros dos directores de dicha sociedad. Uno de ellos es el doctor Augusto de Castro, de nombre literario y periodístico, bien conocido en España, el que en el año último publicó en O Seculo, el primero y más importante periódico portugués, una serie de artículos, algunos de los cuales fueron reproducidos y comentados en La Correspondencia de España: autor de una comedia titulada As nossas amantes, que ha sido traducida al castellano y que será en breve representada en Madrid. El otro es el señor vizconde de Ameal, antiguo diputado y diplomático, gran amigo de España, en donde ha vivido largo tiempo, caballero distinguidísimo, poseedor, por sí y por su padre, el señor conde de Ameal, de una cuantiosa fortuna y de un nombre aristocrático bien conocido en Portugal.
Como nos pareció interesante oír de sus labios algunos datos sobre la citada Compañía y acerca de los propósitos de instalarse en España, solicitamos una interviú y ha aquí sus interesantes manifestaciones:

“Somos en ésta dos delegados de la Compañía portuguesa Atlas, a cuya dirección pertenecemos. Forman parte de la dirección de esta Empresa el Sr. D. José de Lucena, nombre que por sí solo significa una de las más altas y honradas influencias financieras De Portugal y Brasil, hijo del ilustre conde de Lucena, benemérito millonario que dispone de gran crédito en las plazas de Rio Janeiro y Lisboa, así como en las de Londres y París, donde su nombre es justamente conocido y respetado; D. Fernando Pizarro, diputado por Lisboa, distinguidísimo abogado, de un gran talento y cultura; D. Francisco Felgueiras, también diputado, que a sus méritos personales y a su inteligencia une el pertenecer a una familia distinguida y poseer una fortuna personal importante.
La Compañía Atlas, que funcionará en España tan pronto como sea autorizada por los organismos oficiales competentes (autorización que activamente tratamos de obtener), con el nombre de Portugal-Atlas, Compañía portuguesa, se fundó hace algunos meses en Lisboa con los mejores auspicios. El capital autorizado es de cinco millones de pesetas, de los que ya están desembolsados un millón doscientas cincuenta mil pesetas.
Esta nueva Compañía, constituida y dirigida por gente nueva, tiene los más extenso planes de acción. De estos planes forma parte el establecimiento de grandes agencias en Brasil, donde solamente el nombre de Lucena es una garantía de su éxito; en Inglaterra, en Francia, en los Estados Unidos y en los países escandinavos.
Este vasto plan de organización lo comenzamos por España, donde acabamos de montar nuestra agencia, organizada en las mejores condiciones, esperando nada más que la autorización oficial para trabajar. Como accionistas de nuestra Empresa figuran las personas más conocidas de los centros financieros, de la banca y de las mejores Casas de Crédito de Portugal.
A los nombres que constituyen la dirección tenemos que agregar el de nuestro consejero fiscal, persona honradísima que es hoy una de las más altas autoridades financieras de Portugal, D. Juan Albino de Sousa Rodríguez, gobernador del Crédito Predial, de quien ha sido un verdadero restaurador.
Como presidente de la Asamblea general tenemos al ilustre marqués de Valle Flor, ilustre colonial, mundialmente conocido, propietario de la mejor casa colonial exportadora de Portugal, gran agricultor de San Thomé. Y de nuestros Cuerpos gerentes forman parte, entre otros, los señores vizconde de Santarém, conde de Calharies, representante de los duques de Pálmela, conde de Acevedo, Silva Tarouca, etc. toda una élite financiera y social de lo mejor que hay en Portugal.

En España – le preguntamos- -¿cómo van ustedes a organizar esa Sociedad?
Nuestro trabajo – nos respondieron- ha sido el de estrechar con las grandes casas de banca de España las relaciones e influencias que tenemos en el mundo financiero portugués, y así, merced a estas recomendaciones y relaciones establecidas, nos encontramos en la mejor situación, pues ya hemos sido comercialmente presentados a casi todos los Bancos de España. La residencia de nuestra delegación será en Barcelona, cerca de la Plaza de Cataluña, y vamos a abrir una sucursal en una de las calles más céntricas de Madrid, estableciendo inmediatamente agencias en Bilbao, Valencia, Vigo, Cádiz y Coruña.
Nuestro director general en España en don Ricardo Shelly Correa, gran agente de seguros que perteneció a La Equitativa y últimamente a Assicurazione Italiana, sobradamente conocido en el mundo comercial y bancario español, donde su nombre es por todos respetado y considerado, de inteligencia y actividad admirables, y de una juventud emprendedora incansable.
Don Ricardo Shelly Correa, que va exclusivamente a consagrarse a la dirección de Portugal-Atlas, es para nosotros una gran adquisición y un amigo querido nuestro, con el que contamos en absoluto para el triunfo de nuestros negocios de seguros en España. Persona de toda nuestra confianza, no tenemos duda alguna de que obtendremos en España el mismo éxito que en Portugal.
Vamos a regresar a Lisboa, y nosotros u otros delegados de la Dirección saldrán inmediatamente para fundar las delegaciones de Brasil, de Inglaterra, Francia, etc.
¿A qué negocios se consagrará Portugal-Atlas?
Ahora a todos los seguros marítimos y terrestres. En noviembre o diciembre próximos inauguraremos los seguros de vida. Todo, claro es, después de obtener las correspondientes autorizaciones oficiales.

Desconocemos el tiempo que Ricardo Shelly Correa fue director general en España de la compañía portuguesa Portugal-Atlas. Si sabemos que vente años más tarde, en 1933, estaba, de nuevo, en la “Sociedad Equitativa de los Estados Unidos”. Compañía que, en dicho año, se constituyó como “Minerva S.A.” y de la que, según consta en las periódicos de la época, Ricardo ocupaba el cargo de Jefe de Organización y Producción. Es de suponer que Ricardo Shelly Correa se mantuvo en dicho cargo durante los ocho años que precedieron a su defunción, en 1941.

Nota de prensa anunciando la abertura de las nuevas instalaciones de la compañía de seguros Minerva S.A. y a Ricardo Shelly Correa como jefe de organización y producción de la misma
Ver en formato PDF
Fuente:  ABC, Madrid, 14 de marzo de 1933; ABC, Sevilla, 15 de marzo de 1933; El Financiero, Madrid, 17de marzo de 1933; El Sol, Madrid, 19 de marzo de 1933.     
LA NUEVA COMPAÑÍA ESPAÑOLA DE SEGUROS GENERALES MINERVA, S. A. INAUGURA SU DOMICILIO SOCIAL

Incendios, Vida, Accidentes, Robo y Transporte, tanto terrestres como marítimos, viene con rumbos y significación acentuados en cuanto a la especialidad de seguros concierne, a formar en la fila de las demás Empresas que en España siguen idéntico propósito, y a las que dedica sus mejores deferencias y respetos y envía en estas líneas un cordial saludo, esperando establecer con todas ellas lazos de estrecha unión que tiendan al mayor desarrollo de las operaciones de seguro en beneficio del público, al que todos se deben.
Cualquiera que conozca los Estatutos de Minerva S.A., sus fines y, sobre todo, la recia garantía de sus operaciones, puede afirmar, sin género de dudas, que esta Compañía llegará a ser breve plazo la predilecta del público.
En la avenida de Pi y Maragall, número 16 han instalado sus oficinas con todo confort y el carácter moderno y severo, propios de esta clase de entidades; el pasado día 11 Abril, en recepción privada, sus puertas a la vida pública, y allí se congregó lo más selecto de las personalidades económico financieras y, en general, de cuantos guardan relación con los fines que le son peculiares.
Como garantía del éxito que Minerva S.A. entraña para la especialidad de sus operaciones, basta citar el nombre de su director general y fundador, D. Evaristo Caparrós Romero, espíritu recto, emprendedor, dotado de viva simpatía, técnico ilustre en la materia, que, en su largo convivir con los seguros ha dejado marcada una senda de aciertos, como lo pueden acreditar otras empresas de esta índole que el alentó con su esfuerzo inagotable y que hoy tienen una poderosa utilidad.
El presidente del Consejo de Administración, D. José María Gutiérrez Ballesteros, conde de Colombí, es asimismo prueba de los aciertos que caben esperar de Minerva S.A. Hombre joven, de gran prestigio intelectual y social, imprimirá seguramente a la entidad un auge y un esplendor inusitados.
Completan el Consejo hombres de tan positiva solvencia en uno y otro campo – el técnico y el social – como son los señores D. José L. Vázquez Armero, D. Antonio Rubio Marín, D. Luis cestero Alduncín, D. Joaquín Marañes Franco, D. Fernández Márquez de Prado y Chacón, D. Fortunato de Artacho y Cárcamo, D. Luis Cano, Ilmo. Sr. Ezequiel Mudarra, asesor jurídico y D. Antonio Piga Pascual, asesor médico.
También merecen especial mención, entre otros, el actuario jefe técnico de esta Compañía, D. José María Puyol, el cual con la elaboración de tarifas y todo lo que se relaciona con la sección técnica, ha prestado una inestimable colaboración a su mayor esplendor.
D. Ricardo Shelly Correa, Jefe de Organización y Producción; D. Francisco Hernández Maffiotte, inspector general de toda España; D. Francisco Terol, jefe técnico de Riesgos diversos, y D. Luis Roero, subdirector de Madrid, personas todas ellas de gran prestigio en el campo de los seguros, y cuyos éxitos pueden testimoniar cumplimentadamente las importantes compañías a las que antes prestaron su valiosa cooperación y que hoy se clasifican entre las primeras de las dedicadas a la práctica de los seguros.
Al acto de inauguración concurrieron, entre otros, los señores D. Manuel Aleixandre, presidente del Consejo de Administración del Banco Mercantil e Industrial; el director de dicho banco, el del Banco Zaragozano, etc. Los directores de las Compañías de Seguros La Equitativa de Madrid, La Urbana y el Sena, La Previsora Hispalense, La Equitativa (Fundación Rosillo), Omnia y otras que enviaron representaciones.
Por la Compañía de Seguros, el inspector D. Emilio Serrano, el jefe de servicio de Reaseguros, D. Emilio Spínola; el Sr. Hernando en representación de la Federación E. de Colegios de Agentes de seguros, y también estuvieron presentes los consejeros regionales de Minerva S.A.,D. Juan Buesa de Bilbao; D. Luis Miquel Palos, D. Demetrio Fraile y D. José Guallar, de Zaragoza; D. Desiderio Criado, de Valencia; D. José Fernández y don Martín Corral, de Badajoz, y D. Don José Polo de Benito, de Toledo.
Además de otros muchos, cuyos nombres harían interminable esta lista, y de los 50 subdirectores provinciales, con que cuenta ya esta importante Compañía.
La concurrencia elogió la instalación, montada, como ya decimos, con verdadera sobriedad, no exenta de elegancia y buen gusto, y fue obsequiada con un buen servido refrigerio, rivalizando tanto elementos del Consejo y alto personal como D.E. Caparrós Muñoz y D. Fernando Hernando, designados especialmente para este fin, de hacernos gratos la estancia.
Muy de veras felicitamos a los componentes de esta naciente y ya importante Compañía, deseándoles toda clase de prosperidades.
D. Domínguez Herrera

Ricardo Shelly Correa se casó en Valencia con Margarita Ruiz de Lihory y Resino, el 16 de julio de 1910. Nacida en Valencia, el 22 de febrero de 1889, fue la segunda hija del matrimonio formado por José María Ruiz de Lihory y Pardines y Soledad Resines de la Bastida. Margarita tenía una profunda admiración hacia su padre, un aristócrata, político, brillante intelectual y reconocido masón, del que heredó su curiosidad intelectual.

Retrato de Margarita Ruiz de Lihory y Resino en su juventud.
Fuente:  Manuel B. Carballal. Los expedientes secretos. Ed. Planeta 2001.     

Distintos textos dicen de Margarita Ruiz de Lihory, mujer de Ricardo Shelly Correa, que era una mujer hermosa, inteligente y con una educación exquisita. Todos ellos apuntan en la misma dirección de lo que nos comentó Martín de Oleza y Peris, barón de Alcalalí, casado con la nieta de su hermana mayor y cuñada de Ricardo Shelly Correa: “Margarita fue una mujer excepcionalmente inteligente culta y atrevida para su época”.

Margarita Ruiz de Lihory fue la primera mujer licenciada en derecho por la Universidad de Valencia, estudiando, también, dos años de medicina en París. Hablaba varios idiomas, tocaba el piano, practicaba la pintura retratista, escribía artículos periodísticos y guiones de radio, siendo, además, una de las primeras mujeres españolas en sacarse el carnet de conducir.

Distintas imágenes de la vida de Margarita Ruiz de Lihory.
Fuentes:  Todocoleccion.net   elespanol.com     
Homenaje a Margarita Ruiz de Lihory y Resino tras obtener la licenciatura de Derecho, en el año 1933. De derecha a izquierda, posiblemente, su abuela, ella misma, su madre y su hija Margot o bien su hermana Soledad.
Homenaje a Margarita Ruiz de Lihory y Resino tras obtener la licenciatura de Derecho, en el año 1933. De derecha a izquierda, posiblemente, su abuela, ella misma, su madre y su hija Margot o bien su hermana Soledad.
Margarita fue una de las primeras mujeres españolas en tener carnet de conducir.
Margarita fue una de las primeras mujeres españolas en tener carnet de conducir.

La prensa de la época, especialmente la valenciana, dio fe de lo que debió ser unos de los acontecimiento sociales del verano de 1910: la boda entre Margarita Ruíz de Lihory y Ricardo Shelly Correa. Ambos se habían conocido, tres años antes, en una comida ofrecida en Valencia, por la infanta Isabel, con motivo de la inauguración de la feria de julio. Según explicó la misma Margarita, Ricardo, acostumbrado a ser centro de atención, quedó prendado de una mujer que, pese a presentársela, no le hizo caso alguno.

Descripción del Ricardo Shelly Correa en palabras de su mujer, Margarita Ruiz de Lihory, recogida en el libro de Gadea Fitera.
Fuente:  Como arena entre tus dedos. Gadea Fitera. La esfera de los libros de 2016.     
Ricardo causaba sensación por lo excepcional de sus atuendos, y porque siempre llegaba a casa a recogerme con el sombrero en la mano izquierda y un ramo de rosas blancas en la derecha. Si hacía buen teimpo, llevaba un sombrero Panamá tocado con cintas de algodón de vistosos colores. Su conjunto favorito eran unos pantalones rayados decolor oscuro de estambre, que solía acompañar con un chaleco a juego con la americana, corbata de plastrón, zapatos de caña de cabritilla y gemelos de nacar. Iba siempre impecable.
Fuimos novios durante tres años en los que nunca faltaron ramos de flores en mi habitación; en los que recibía una cestita a la semana de peladillas finas, piñones y anises del horno y pastelería de San Francisco, mi favorito; en los que asistimos a la inauguración del teatro eslava o vimos la Exposición Regional, a la que acudó de nuevo la Infanta. Corría el año 1909 y debo decir que aquella fue una época tranquila pero extraña. Mi mundo seguía todavía intacto y a salvo.
Creo que estaba enamorada, o al menos, en aquellos días, creía estarlo, lo cual me vendó los ojos, me abrió el corazón y me llevó de cabeza hacia el matrimonio. Me casé con Ricardo el 16 de julio de 1910, y no me pregunte a qué edad, esa pregunta jamás se la hace a una mujer, y menos a una baronesa. Solo le diré que era muy joven y que hoy habría esperado unos años más para dar este paso.
Me vestí de blanco porque era símbolo de riqueza, no de pureza como se suele entender. Lo había puesto de moda la reina Victoria de Inglaterra...
…………………………

En sucesivas notas, la prensa valenciana fue ofreciendo información sobre todo lo relacionado con lo que, sin duda, fue la boda del año en la ciudad del Turia. Explicó la petición de mano, la concesión de la real licencia para contraer matrimonio, los regalos recibidos y los que se hicieron los novios entre sí, los asistentes a la boda, el desarrollo de la misma, etc.

Noticia sobre la petición de la mano de Margarita Ruiz de Lihory por parte de Ricardo Shelly Correa.
Fuente:  Las Provincias: diario de Valencia, 13 de mayo de 1910; La Correspondencia de Valencia, 13 de mayo de 1910.     
Nuestro querido amigo el señor barón de Alcalalí y de San Juan de Mosquera ha concedido la mano de su bellísima hija Margarita Ruiz de Lihory a D. Ricardo Shelly y Correa, hijo del general Shelly, que vivió en esta ciudad algún tiempo. El novio ha regalado a su prometida, como recuerdo de esta fecha, una bonita pulsera de oro con brillantes y zafiros.
…………………………

Noticia sobre la concesión de licencia real para la celebración de la boda entre Ricardo Shelly Correa y Margarita Ruiz de Lihory.
Fuente:  Relación de títulos nobiliarios vacantes y principales documentos que contiene cada expediente que, de los mismos, se conserva en el Archivo del Ministerio de Justicia. Ed. Hidalguía 1984.     
…………………………
Certificación de nacimiento de doña Margarita Ruiz de Lihory Resino, 25 de febrero de 1889. – Real licencia para contraer matrimonio la anterior con Ricardo Shelly Correa, 16 de junio de 1910
…………………………

Anuncio del día de celebración de la boda entre Ricardo Shelly Correa y Margarita Ruiz de Lihory.
Fuente:  La correspondencia de Valencia: 09/07/1910.     
El rey ha concedido real licencia para contraer matrimonio a la bellísima señora margarita Ruiz de Lihory, hija de nuestro querido amigo el señor barón de Alcalalí y de Mosquera, con el distinguido joven D. Ricardo Shelly Correa, hijo del difunto general del mismo apellido. La boda se celebrará el día 15 de los corrientes y con motivo de ella son muchos los obsequios que está recibiendo la novia de sus numerosas relaciones
…………………………

En la fecha de la boda, la familia Shelly estaba de luto. Hacía menos de un año que había muerto Carolina Correa Sotomayor, madre del novio, Ricardo Shelly Correa. Las reglas protocolarias de la época no permitían que se enviaran invitaciones a los familiares que guardaban luto, ni que éstos asistieran a un acontecimiento tan festivo como era un enlace matrimonial. Por ello, de la familia de Ricardo, solo asistieron su hermano Alfonso, que hizo de padrino del enlace, los señores de Valladares, la señora viuda de Maestre, con su hija Concha y la señorita de Pérez.

El luto no impedía el envío de regalos. Según consta en la lista publicada de obsequios recibidos, Alfonso, Carlos, Manuela y Teresa, hermanos de Ricardo, les mandaron su regalo. Luis, otro de los hermanos de Ricardo, estaba ausente en las américas y sus otros hermanos habían fallecido. En la lista se cita también un regalo de Edmundo Shelly, primo hermano de Ricardo.

Nota de prensa sobre algunos detalles de la boda entre Margarita Ruiz de Lihory y Ricardo Shelly Correa.
Ver en formato PDF
Fuente:  Las Provincias: diario de Valencia, 15 de julio de 1910.     
ECOS DE SOCIEDAD

La ausencia de Lohengri, que por mis bellas paisanas soy el primero en deplorar, no ha de privarlas de noticias siempre que les son gratas y de que tanto gustan. A las amables lectoras de Las Provincias, cuya indulgencia invoco, en gracias a la antigua amistad que a ellas me une, seguramente no desagradarán estas noticias.
Se trata de una boda, anunciada para mañana mismo: la de la gentil y hermosa Margarita Ruiz de Lihory con D. Ricardo Shelly, hijo del general del mismo nombre, y emparentado, además, con distinguidas familias de la aristocracia valenciana. Dignos son uno de otro, y al unir su suerte, van al altar acompañados por unánies simpatias y las generales demostraciones de afecto bien merecido y mejor reflejado en la feliz ocasión que junta para siempre los destinos de los jóvenes contrayentes.
El luto que viste el novio habrá privado a las numerosas relaciones de ambas familias admirar las preciosidades del trouseau de la gentil Margarita y unirse personalmente al acto de consagración de la ventura de los dos que todos deseamos inacabable, pero no ha impedido la halagadora manifestación del justo cariño que Valencia les profesa y el jubileo de visitas que estos días ha tenido lugar en los salones de la morada del señor barón de Alcalalí, los incontables presentes recibidos y las muchas cartas y telegramas de felicitaión que llegan constantemente, saludando a los felices prometidos y anunciándoles la remesa de valiosos regalos, que con los que he visto, convertirá seguramente el nido de amor, en artístico museo, es prueba elocuente de lo que digo.
Y lo digo de visu, porque afanoso de poder comunicar a los lectores de Las Provincias noticias de los prepartaivos de este enlace, y abusando de mi amistad con el caballeroso y amable padre de la novia, me deslizé en el salón donde manos expertas han reunido las muestras suntuosas de la riqueza y el afecto de las familias que la bendición nupcial va a unir, y pude admirar bellas cosas. En primer lugar, el traje de la boda de la linda Margarita, de seda blanco, cubierto de tul moteado y aplicaciones de encajes y bordados de plata y perlas, regalo del novio.
Del mismo ha recibido: Un magnifico aderezo con pendientes de brillates y una sortija de las mismas piedras y perlas, de un gusto exquisito. De su padre ha recibido la bellisima novia: una explendida riviere y una pulsera de brillantes de roca, y una valiosisima colección de abanicos antiguos. De su futuro hermano y padrino de boda, D. Alfonso Shelly, tiene un pendantif de perlas y brillantes; de sus hermanos los señores de Iranzo unos preciosos pendientes de brillantes y rubies; y de sus tíos los señores de Valladares un lazo de brillantes.
El joven Sr. Shelly ha recibido también, con motivo de su boda, explendidos regalos, entre los que descollaban: de su futuro padre político, unos gemelos de brillanes; de la novia, un soberbio alfiler con un grueso brillante orlado de rubies; de su hermano don Alfonso, un estuche de cucharillas de oro blasonado, y, de los Sres. De Valladares, un alfiler claire de lune, rodeado de brillantes.
Y ahora coronando mi indiscreción, agregaré que Soledad Ruiz de Lihory, madrina de la boda y bondadosisma como siempre, me ha dicho, sabiendo que, aunque me piquen, me quedo resignado a no ver en traje nupcial a la que fue mi Reina de la Poesia, que si quiero verla, habré de estar en la sacristía o en el ante-camerín de la Virgende los Desamparados a la siete en punto, pero esto con muchisimo secreto.
Con la misma reserva ofrezco a mis lectoras reseñarles la ceremonia y los regalos que se hayan recibido, si el indulgente barón de Alcalalí, en vista de mi astucia, no me cierra las puertas de su mansión, cosa que de veras sentiría.
Alvaro.

Nota de prensa relatando los regalos recibidos en el enlace de Ricardo Shelly y Margarita Ruiz de Lihory.
Ver en formato PDF
Fuente:  Las Provincias: diario de Valencia, 17 de julio de 1910.     
ECOS DE SOCIEDAD

Fiel a mi promesa, asistí ayer mañana a la boda de la señorita Margarita Ruiz de Lihory con D. Ricardo Shelly y Correa, acto que resultó brillantísimo.
En el camarín de Nuestra patrona, radiante de luz y adornado de argentada orfebrería y búcaros con flores, se celebró la ceremonia, bendiciendo la unión el virtuoso penitenciario del real Colegio de Corpus Cristi, D. Ramón Ortiz, y actuando de padrinos, como ya dije, la hermana de la novia, señora de Iranzo Palavicino, que lucía esplendida toilette de crespón de seda gris plata, con blancos encajes mantilla de tul de añeja blonda y valiosísimas joyas, y el hermano del contrayente y delegado de Hacienda de Palencia D. Alfonso Shelly Correa. Como testigos, suscribieron el acta civil, que autorizó el juez D. Francisco Bas, el Excmo. Sr. D. Pascual Guzmán, el ingeniero jefe de Obras públicas de la provincia D. Luis Martí Correa, D. Vicente Iranzo y Palavicino y D. Eduardo Sanchís Tarazona.
Del brazo de su padre el señor barón de Alcalalí, llegó al altar la novia, que estaba lindísima con su traje blanco que ya reseñamos, y los simbólicos azahares, depositando sobre el ara el artístico bouquet de dichas flores y hermosas gardenias con un rico lazo de seda, que al rayar el día le mandó desde el campo, en donde se halla, el ilustre poeta D. Teodoro Llorente, como galante y cariñosos tributo a la que fue Reina de los trovadores valencianos. Esta ofrenda y su presentación a la Virgen, emocionaron vivamente a la hermosa Margarita que, según oí de sus labios, rogó al recibir la Comunión, a la Madre de Dios, que conserve largos años al anciano y generoso vate.
Por razón de luto que viste el Sr. Shelly, no hubo, como es sabido, invitaciones, y solo acompañaron a los contrayentes los señores de Valladares y la señora Viuda de Maestre, con su hija Concha y la señorita de Pérez, elegantemente ataviadas.
Después de servirse un delicado lunch en el salón principal de la morada del padre de la novia, salieron los nuevos esposos en el exprés, para Montserrat (Barcelona) y Francia, despidiéndose en la estación, además de los amigos nombrados ya, la señora de Sanchis Tarazona y los señores de Baenaga.
Todos les desearon que su dicha fuera tan grande cual merecen. Y cumplida parte de mi oferta debo complementarla, pasando la lista de regalos recibidos por los nuevos esposos aún con peligro de olvidar alguno. Helos aquí: bandejas de plata, de los marqueses de Cáceres y Villores, condesa viuda de Santiago, señores de González (D. Eduardo), viuda de Pérez y señores de Trenor (D. Leopoldo); lámparas eléctricas, de los condes de Montornés, señora de Bargés, viuda de Caravia, señores de Claver, Rubio y Ganga, D. José Azpiroz y señores de Soler y López de Tejada; relojes de sobremesa, de la condesa viuda de Gomar, doña Ángeles Fulgosio, D. Cristóbal Andrés, D. Luis Martí y marqueses de la Mesa de Asta; abanicos, de los señores de Pagés (D. José), Valtierra, viuda de Serrano Morales, señores de Giner y señorita de Esteve; dos vitrinas de caoba y bronce, de los señores de Breva y Sanchis Tarazona; una toilette de seda y encajes, de la condesa viuda de Gomar; un tapiz de China, del señor Platilos; una pulsera de oro de la señora La En??; un alfiler de rubíes, del Sr. Rodríguez Medina; un juego de muebles japoneses, de doña Emilia Chacón; un bureau de ¿? con incrustaciones, de D. José Villalobos; un par de ménsulas estilo Imperio, de los señores de Martorell; centro de cristal y bronce, de la señora viuda de Parra; caja joyero y frasco de porcelana esmaltada, del Marqués de Mirasol; Jardineras de plata y cristal, de doña Teresa Shelly; sombrilla de seda rosa, de la señora de Paredes; un juego de té de plata y porcelana, de los señores Leach. Étagères y espejos, de la viuda de Capelastegui, señoritas de Llinás y señores Domingo y Talavera; columna de caoba y bronce, de D. Carlos Corbí; juego de cristal para flores, de la condesa de Torrefiel; terracotta con planta natural, del Sr. Cidón; caja de tabacos del Sr. Azpiraz; saleros y cucharillas de plata, de los marqueses de Santillana, general Menacho y doña Manuela Shelly; jarrones de porcelana y bronce, de los señores de Guzmán; frascos esencieros, de los marqueses de Santa Marta y señorita de Alonso Gascó; par de búcaros de cristal y plata, de la señorita Joaquina Saavedra, y dos jarros de cristal de la señora viuda de Maestre; Señores de Amézaga, bolso de neceser de viaje; señorita Josefina Montserrat, cartera-escritorio; bizcochera, de la señora de Castelló; escriba, de los señores de Galiardo; juegos de servilleteros de plata, de los señores de Matos y señorita de Beza; mantequeras de cristal y plata, de los barones de Cortes y D. Edmundo Shelly; quesera de la señorita Asunción Rodríguez de la Encina; paleta, con los bastos de los novios, de don Rafael Carbonell; ánfora japonesa, de la baronesa viuda de Benidoleig; jarrones de porcelana, del Sr. Gil Quinza; figuras en terracotta, de la señorita Elisa Cialdini; señores de Calabuig, cesta de cristal y plata; señores de Domenech, cestas bomboneras de plata y cristal; señores de Ferrán y Fitó, juego de café de porcelana; de los señores de Coll, estuche de cubiertos y cucharones de plata; de los señores de Selva Mergelina, juego de cerveza. Señoritas María Luisa Dolz del Castellar y Guadalupe Burriel, bronces artísticos; viuda de Dualde, jardinera de porcelana; señores Martínez Arjona, búcaros de cristal; mesa de té, del Sr. Esplugues; cartera de pile de Rusia, de D. Santiago ¿??; juego para helados, de cristal y plata, de D. Carlos Shelly; figuras de Faience, de los señores de Llompart; par de bustos artísticos, de los señores Gil de Avalle; guarnición de chimenea, de los señores de Iranzo (D. José); compoteras de cristal y bronce, de la viuda Puig; figuras biscuit, de la señorita Anita R. Trelles; plato de cerámica, de los Sres. de Torrijos, y juego de tocador de plata, de la señora viuda de Barreda, y….. si algo olvido, perdonen los donantes, porque en tiempo de exposición está uno expuesto, más que nunca a sensibles omisiones.

Comunicación del juzgado del matrimonio de Ricardo Shelly Correa y Margarita Ruiz de Lihory.
Fuente:  Las Provincias: diario de Valencia, 18 de julio de 1910.     
Movimiento de población
Anteayer se registraron los matrimonios nacimientos y defunciones siguientes:
Juzgado municipal del distrito de Mar. Matrimonios:
……………………
Ricardo Shelly con Margarita Ruiz de Lihory.
……………………

En palabras de Margarita Ruiz de Lihory, Ricardo era un hombre amable y cariñoso, pero, demasiado mujeriego. A los primeros años de felicidad, en los que nacieron sus cuatro hijos, se fraguaron años de continuas infidelidades de Ricardo y de crecientes ansias de libertad de Margarita. En 1920, tras morir su padre, Margarita decidió romper con todo lo establecido. En medio de un fuerte escándalo social, inexcusable en aquella época, abandonó la que, durante diez años, había sido su casa familiar. Tras sí dejó, también, a sus cuatro hijos al cuidado de su madre y su abuela, bajo convicción de que estarían óptimamente cuidados y educados.

Tras su separación, Margarita desarrolló un talante activista en pro de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Una actitud revolucionaria que compaginaba con una concepción muy clasista, al entender que, en función de la clase social, las mujeres tenían derechos diferenciados. Destacamos algunas de sus afirmaciones recogidas en el libro, antes citado, de Gadea Fitera:

“yo no estaba dispuesta a servirle de coneja, a que me hiciera un niño cada año y, por añadidura me contagiara alguna enfermedad, pues era muy aficionado a verse con otras mujeres.”

Gadea Fitera.
Fuente: Como arena entre tus dedos.

“la mujer no debe ser instrumento más que de sí misma. Debe buscar su placer, y no el placer del hombre; debe buscar su realización en la vida activa y no solo en el matrimonio. Debe participar activamente en la política, en el trabajo, en la lucha.”

Gadea Fitera.
Fuente: Como arena entre tus dedos.

“No se puede imaginar el placer de descubrir que te puedes valer por ti misma, que no necesitas a un hombre a tu lado para dirigir tu vida, tus finanzas, tus intereses o inquietudes. Yo era independiente por primera vez en mi vida, y el precio que tuve que pagar fue renunciar a todo lo que tenía en ese momento. Me separé de Ricardo para poder respirar y, a la primera bocanada, descubrí un mundo tan enorme y seductor que como iba a desear volver al matrimonio.”

Gadea Fitera.
Fuente: Como arena entre tus dedos.

Recuperada su independencia, la vida de la que fuera la mujer de Ricardo Shelly Correa dio un giro copernicano. De entrada y pese a no ostentarlos, Margarita Ruiz de Lihory y Resino usó los títulos de XIII Baronesa de Alcalalí y Mosquera, Marquesa de Villasante y Condesa de Val del Águila, provocando el inicio de un largo litigio y enfrentamiento irreversible con su hermana mayor, Soledad Ruiz de Lihory y Resino.

Muy pronto, Margarita, conoció a Miguel Primo de Rivera, de quien quedó encandilada, tramándose una profunda amistad entre ambos. Tras viajar a Francia, fue corresponsal en Marruecos del diario La Correspondencia de España, firmando con el seudónimo de “Capitán Alí” para poder escribir sin las limitaciones de ser mujer. Estando en la zona, entabló amistad con Francisco Franco, permitiéndose, toda su vida, la extralimitación, reservada a muy pocos, de llamarle Paco y tutearle en público; al parecer, además de salvarle la vida, advirtiéndole de un complot de los rifeños, le contuvo la hemorragia causada por herida de guerra emasculándole el testículo afectado por la metralla. En el norte de África, actuó, reclutada por, su más que amigo, Miguel Primo de Rivera, de agente doble del Círculo-30, germen del actual CESID, entablando amistad íntima con el jefe de los rebeldes, Adb-el-Krim.
Margarita, que se jactaba de haber hecho el amor con todas las razas existentes. Mantuvo siempre un recuerdo dulce y agradable del líder rifeño Abd-el-Krim.

Algunos de los muy amigos y/o amantes de Margarita Ruiz de Lihory.
Fuente:  Wikipedia.org     
<b>General Francisco Franco</b><br>Jefe del Gobierno de España.
General Francisco Franco
Jefe del Gobierno de España.
<b>General Primo de Rivera</b><br>Presidente del Directorio Militar de España.
General Primo de Rivera
Presidente del Directorio Militar de España.
<b>Adb-el-Krim</b><br> Político y lider militar Rifeño.
Adb-el-Krim
Político y lider militar Rifeño.
<b>Henry Ford</b><br>Fundador de Ford Motor Company.
Henry Ford
Fundador de Ford Motor Company.

Margarita Ruiz de Lihory, tras dejar atrás África, recorrió casi toda América, dando conferencias, escribiendo, pintando, ganando y gastando mucho dinero. Entabló una estrecha amistad con Henry Ford. Retrató al presidente cubano Gerardo Machado, al mexicano Obregón, y al de Estados Unidos, John Calvin Coolidge. En Cuba, fue muy conocida su, también, más que amistad con Manuel Aznar Zubigaray, abuelo del posterior presidente español José María Aznar.

A tenor de la prensa escrita, Margarita seguía participando en diversos acontecimientos sociales de España. Así, por ejemplo, en el diario de Las Provincias de Valencia, de 26 de abril de 1912, aparece en la lista de señoras que han contribuido a costear la bandera de combate del acorazado España, una iniciativa de la Reina Victoria, quien, años más tarde, compraría uno de sus cuadros.

Presentación de la exposición de pinturas realizadas por Margarita Ruíz de Lihory durante sus años en América.
Fuente: Elespanol.com
Ampliar imagen

En 1929, tras la muerte de su abuela, Margarita regresó a España. Alternaba su residencia entre su domicilio madrileño, su vivienda barcelonesa y su palacete de Albacete. Durante esta etapa de su vida se le atribuyen múltiples y variados amoríos. Con Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña; con el jefe soviético de la checa barcelonesa de Tamarita; con el general Manuel Silvestre, responsable del desastre de Annual en África; con Miguel Maura, ministro de Gobernación en la Segunda República; incluso, también, se habla de su más que relación con el cardenal Juan Bautista Benlloch.

Algunos de los muy amigos y/o amantes de Margarita Ruiz de Lihory.
Fuentes:  El confidencial   Wikipedia.org   Liturgia.mforos     
<b>Lluís Companys</b><br>Presidente de la Generalitat de Cataluña.
Lluís Companys
Presidente de la Generalitat de Cataluña.
<b>Manuel Aznar Zubigaray</b><br>Periodista, político y diplomático español.
Manuel Aznar Zubigaray
Periodista, político y diplomático español.
<b>Gerardo Machado y Morales</b><br>Militar y político cubano.
Gerardo Machado y Morales
Militar y político cubano.
<b>Cardenal Juan Bautista Benlloch</b><br>Arzobispo de Burgos y Copríncipe de Andorra.
Cardenal Juan Bautista Benlloch
Arzobispo de Burgos y Copríncipe de Andorra.

La guerra civil del 36 cogió a Margarita Ruíz de Lihory, junto a sus hijos, en Barcelona. Fue en un refugio antiaéreo, situado en el barrio del Poble Sec, donde conoció al que, según ella, sería el gran amor de su vida, José María Bassols Iglesias. Apasionadamente enamorados, Bassols, abogado de un bufete de gran prestigio en la ciudad Condal, bajo un gran escándalo social, dejó a su mujer e hijos, divorciándose y contrayendo matrimonio civil con Margarita. Finalizada la guerra, el matrimonio fue declarado nulo por haberse realizado en zona republicana. Ello, sin embargo, no impidió la convivencia de Margarita Ruíz de Lihory y José María Bassols hasta el final de sus vidas. Así pues, paradójicamente, Margarita, oficialmente, estuvo siempre casada con Ricardo Shelly Correa, pese a que, en realidad, su convivencia duró tan solo diez años.

La cupletista Consuelo Vello Cano, conocida por “La Fornarina”, al parecer una de las amantes de Ricardo Shelly Correa.
Fuente:  Todocolección.net     

Parece ser que Ricardo Shelly Correa, en una de sus múltiples aventuras extra-matrimoniales, se enamoró, perdidamente, de otra mujer. Ha sido imposible encontrar cualquier información sobre ella, si bien todo apunta a que era una cupletista o una cabaretera. La propia Margarita Ruiz de Lihory habló de la locura de su marido, Ricardo, con una cupletista apodada “La Fornarina”, citando el descubrimiento del regalo de un collar, de gran valor, que le había hecho a sus espaldas. Un afer que actuó de espoleta para que Margarita decidiese separarse, tras la muerte de su padre.

Con la separación de Ricardo y Margarita se pierde, prácticamente, el rastro sobre la vida del primero. Las referencias encontradas sobre la misma son muy escasas. En una nota de sociedad del “Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos”, de 28 de marzo de 1928, se cita que actuó de testimonio, por parte de la novia, en la boda entre Nani Poole Seat y Nicolás Luis Garrido Lamas. En la revista “Peñalara”, de enero de 1931, se le cita como socio de la Real Sociedad Española de Alpinismo, diciendo que vive en el núm. 10 de la calle Acuña, en Madrid. El hecho de que, casi dos décadas antes, aparezca su nombre en el listado de los asistentes a la sesión inaugural, del curso 1908-1909, del Centre excursionista de Catalunya, en Barcelona, hace pensar que Ricardo Shelly Correa mantuvo una afición por el esquí o por el alpinismo. Así mismo, Ricardo consta en el censo de votantes del distrito madrileño de Palacios, del año 1934; barrio del actual distrito Centro en el que se ubican, entre otros, el Palacio Real, el Teatro Real y la Plaza Mayor.

Una de las pocas fotografías de Ricardo Shelly Correa, a la que se ha tenido acceso, corresponde al entierro de su sobrino Luis Shelly Soler, padre de Mami, asesinado en Barcelona en marzo de 1933. Ricardo presidió el duelo, mandó poner esquelas en los periódicos españoles de mayor tirada y fue uno de los promotores de la subscripción popular a favor de la viuda e hijos del finado.

Ricardo Shelly Correa (6), entre el Presidente de la Generalitat , Francesc Maciá (5) y el general de la Cuarta División, Domènec Batet (7), presidiendo el duelo en el entierro de su sobrino Luis Shelly Soler. Junto a ellos: (1)Sr. Serra Hunter, rector de la Universidad; (2) Sr. Pérez Sala, jefe superior de policía. (3) Sr. Oriol Anguera de Sojo, presidente de la Audiencia. (4) Sr. Claudi Ametlla i Coll, gobernador civil. (8) Sr. Antonio Vilalta, alcalde accidental de Barcelona. (9) Sr. Julio Díaz Sala, teniente fiscal. (10) Sr. Luis Berdugo, comandante de Marina.
Fuente: Arxiu Fotogràfic de Barcelona.
Ampliar imagen

Ricardo Shelly Correa y Margarita Ruiz de Lihory tuvieron cuatro hijos: Margot, José María, Juan y Luis.

José María Shelly Ruiz de Lihory, segundo de los hijos y el mayor de los varones, nació en Madrid el 19 de Marzo de 1913 y falleció en la misma ciudad el 22 de Noviembre de 1990.

José María Shelly Ruiz de Lihory alias José Villasante actuando en la película El gran Galeoto, 1951.
Fuente:  García Rodrigo J & López Zornosa JF. La aventura del cine, 1897-1995: Albacete, 1995.     

Por la información publicada, el 26 de marzo de 1936, en el Diario Oficial del Ministerio de Defensa Nacional núm. 72, se sabe que fue ascendido de sargento a alférez del regimiento Montesa núm.10 de la Cuarta División; posteriormente, a fecha 22 junio 1938, en el núm. 153 del mismo diario, se le cita como teniente del regimiento de Caballería núm. 8. En algún momento de su vida, el hijo mayor de Ricardo Shelly Correa, decidió cambiar sus apellidos y pasar a llamarse José Villasante; una decisión que, quizás, estuvo relacionada con posibles discrepancias familiares relacionadas con el título de marqués de Villasante, a un alejamiento voluntario de la figura de su padre, o quizás al despliegue publicitario asociado a la muerte de su hermana. El hijo de Ricardo Shelly Correa, gran aficionado a las carreras de caballos y coches, fue un gran entusiasta de la música clásica y del teatro; el “Teatro Español” fue el marco en el que se inició su vida artística, convirtiéndose en actor secundario de más de 80 películas (Eugenia de Montijo, 1944; Dulcinea, 1948; El beso de Judas, 1953; Carne de Horca, 1953; Mensajeros de la Paz, 1957; El Gafe, 1958; El Cristo de los Faroles, 1958; Habanera, 1959; Los económicamente débiles, 1960; La Gran Familia, 1962; Cupido contrabandista, 1962; El extraño viaje, 1964; Casi un caballero, 1964; Posición avanzada, 1965; La ciudad no es para mí, 1966; Nuevo en esta plaza, 1966; El Espíritu de la Colmena, 1973; La prima Angélica, 1974) y, también, de algunas famosas series televisivas (Cañas y Barro, Ramón y Cajal,..)

Juan Shelly Ruiz de Lihory, segundo de los hijos varones de Ricardo Shelly Correa y Margarita Ruiz de Lihory, nació en Benicàssim (Castellón). La información localizada sobre su persona es muy reducida. Consta en la memoria del cuerpo de técnicos especializados del Instituto Nacional de Previsión, del año 1949, como interventor del mismo. Dicho instituto, creado, en 1908, por el rey Alfonso XIII, fue la primera institución oficial española encargada de la Seguridad Social y la Asistencia Sanitaria.

Juan Shelly Ruiz de Lihory, segundo de los hijos de Ricardo Shelly Correa, fue interventor del Instituto Nacional de Previsión.
Fuente:  Catálogo Bvinglesa.     


Luis Shelly Ruiz de Lihory, nacido en Valencia en 1917, fue el menor de los hijos varones de Ricardo Shelly Correa y Margarita Ruiz de Lihory. Toda la información localizada apunta a que era una persona díscola y amante del dinero fácil. Incluso su propia madre hizo un comentario en esta dirección, según se recoge en el libro ya citado de Gadea Fitera:

“Mi hijo Luis, que nunca se comportó como un auténtico Ruiz de Lihory, que ha estado preso en más cárceles de las que puedo recordar, que me ha estafado y engañado, y al que aun así he vuelto a perdonar…………”

Gadea Fitera.
Fuente: Como arena entre tus dedos.

Con varios procesos por estafa y encarcelado en distintas ocasiones, Luis Shelly Ruiz de Lihory intentó, en más de una ocasión y sin éxito, invalidar a su madre por incapacidad mental para hacerse, así, con todos los bienes familiares. Fue precisamente Luis, quien, en 1954, denunció a su madre, ante el juzgado de Madrid, por la muerte y profanación del cadáver de su hermana Margot.

Noticia sobre la detención de Luis Shelly Ruiz de Lihory, hijo de Ricardo Shelly Correa
Fuente:  La Vanguardia, 7 de mayo de 1949.     
Captura de estafadores

La policía ha venido practicando laboriosos trabajos de investigación para lograr la captura de una banda de estafadores internacionales que actuaba en esta ciudad a base de vender dólares en cheques falsificados, que eran girados contra una entidad bancaria extranjera que hace meses que ha dejado de actuar.
Unos agentes que simularon ser compradores de los cheques de referencia se pusieron en contacto con los vendedores, y procedieron a la detención de Luis Shelly y Ruiz de Lihory, al que se le ocuparon cuatro cheques falsos por valor de 22.000 dólares. Manifestó que esperaba negociarlos en bolsa negra, con el detenido Hugo Dadla y Ascanio Hipandelli; los dos últimos italianos. Este llevaba en su poder, al ser detenido, otro cheque por valor de 9.700 dólares. Según se ha puesto en claro, este último era el encargado -por los extranjeros Harold L. Ramsay, inglés, y el italiano Angelo Pelleigrino, de introducir los cheques en España, ya que ellos tenían ramificaciones en Norteamérica, París y Tánger, por donde realizaban continuos viajes. Los detenidos, con las pruebas de convicción han sido puestos a disposición del juez especial de delitos -monetarios, si bien el Hugo Dalla quedó en libertad por haber garantizado su solvencia y la fianza necesaria para depositar, caso de ser exigida por el juez.
..............

Margarita Shelly Ruiz de Lihory, familiarmente Margot, fue la mayor y la única hija nacida del matrimonio entre Ricardo Shelly y Margarita Ruiz de Lihory.

Fotografía de Margot Shelly Ruiz de Lihory, hija de Ricardo Shelly Correa.
Fuente:  Los expedientes secretos. Manuel B. Carballal. Ed. Planeta (2001).     

Los registros encontrados indican que fue funcionaria de tercera en el Instituto Nacional de Previsión de Albacete, ciudad en la que vivía independiente de su madre y junto a una amiga llamada Herminia. De carácter antagónico al materno y con una vida muy diferente a la suya, Margot era una persona discreta, piadosa y volcada a las obras de caridad. Por el contenido de su esquela es posible saber que era “Hija de María del Real Patronato de la Virgen de los Desamparados de Valencia”, de la congregación de las “Madres Teresianas de Barcelona” y de la “Pía Unión de San José de la Montaña” en la misma ciudad. También era “Hija de la Congregación de la Virgen de los Llanos” e “Hija de las Damas de la Caridad” en la ciudad de Albacete.

La hija de Ricardo Shelly Correa vivía en Albacete una vida tranquila y relativamente sencilla. Enamorada del joven José Panadero, tenían previsto casarse cuando comenzó a tener problemas de salud. Los primeros días de enero del 1954, gravemente enferma, su madre la trasladó a su palacete de Albacete. Dado el alcance y la gravedad de su enfermedad, al parecer una leucemia, a los pocos días, fue trasladada al piso materno de la madrileña calle Princesa, dónde fallecería unos días después, el 19 de enero.

Muerte de Margot Shelly Correa.
Fuente:  ABC (Madrid), 21 de enero de 1954 y Los expedientes secretos. Manuel B. Carballal. Ed. Planeta (2001)     
Esquela de Margot Shelly Correa, hija de Ricardo Shelly Correa.
Esquela de Margot Shelly Correa, hija de Ricardo Shelly Correa.
Entierro de Margot Shelly Correa, hija de Ricardo Shelly Correa.
Entierro de Margot Shelly Correa, hija de Ricardo Shelly Correa.

A la muerte de Margot, su madre, Margarita Ruiz de Lihory, fue denunciada por su hijo, Luis Shelly Ruiz de Lihory, acusándola de haber profanado y mutilado el cadáver de su hermana. En el registro policial, de la vivienda materna, se encontró un hacha pequeña y una vasija que contenía la mano derecha de una mujer. El juez ordenó la exhumación del cadáver de Margot, descubriendo que, además de faltarle dicha mano, tenía seccionada la lengua, enucleados los ojos y recortado el vello púbico. La que fuera la esposa de Ricardo Shelly Correa, Margarita Ruiz de Lihory, fue detenida y encarcelada en el psiquiátrico de Carabanchel, junto a su segundo marido José María Bassols. En el juicio fueron declarados culpables pero nunca fueron a la cárcel. Margarita siempre proclamó su inocencia y acusó de los hechos a su hijo Luis.

Margarita Ruiz de Lihory, ya de mayor.
Margarita Ruiz de Lihory, ya de mayor.
Margarita Ruiz de Lihory, en la última etapa de su vida.
Margarita Ruiz de Lihory, en la última etapa de su vida.
Margarita Ruiz de Lihory, con sus mascotas.
Margarita Ruiz de Lihory, con sus mascotas.


Fuente:   Manuel Carballal Blogspot     

Los medios de comunicación de la época se ensañaron mostrando fotografías escabrosas y deleitando a los lectores con mil historias de espiritismo, brujería, médicos nazis, experimentos científicos, etc. El titular “El misterio de la mano cortada”, publicado en la portada del semanario “El Caso”, convirtió la muerte de Margot en uno de los temas más impactantes de la historia de dicha publicación. El suceso se convirtió, incluso, en una tonadilla infantil que decía así: “En la Calle de la Princesa, vive una vieja Marquesa, con su hija Margot, a quien la mano cortó. Moraleja, moraleja, esconde la mano que viene la vieja”

El semanario El Caso, se hizo amplio eco de los sucesos
El semanario El Caso, se hizo amplio eco de los sucesos
Margot Shelly en la portada de el semanario El Caso de 1954
Margot Shelly en la portada de el semanario El Caso de 1954


Fuente:   Labitacoradelmiedo.     

La repercusión del caso ha llegado, incluso, hasta nuestros días dentro de una serie emitida por Televisión Española, a finales del 2016. Así mismo, diversos libros han relatado los hechos que rodearon la vida de quien fuera la primera mujer de Ricardo Shelly Correa. Destacamos dos de ellos: “Sangre Azul. Vida y delirio de Margarita Ruiz de Lihory”, de Cándido Polo Griñán, y “Como arena entre tus dedos” de Gadea Fitera.

Tras salir del psiquiátrico de Carabanchel, Margarita se retiró a su viejo palacete de Albacete, muriendo el 15 de mayo de 1968. Pasó su vejez alejada de sus hijos varones y en compañía de sus múltiples animales, llegando a tener veinte perros, tres gatos, una docena de canarios y dos tórtolas. En palabras de su hijo Luís, ante el juzgado y tras la muerte de su hermana Margot, su madre “los diseccionaba una vez muertos, cortándoles la lengua, extirpándoles el corazón y arrancándoles el pellejo, que después conservaba”. Margarita Ruíz de Lihory siempre defendió que lo hacía para guardar vivo su recuerdo.

Margarita Ruíz de Lihory defendiendose en el proceso judicial por la muerte de su hija.
Fuente: La Bitácora del Miedo. El Blog de Ana.
Ampliar imagen

La noticia sobre el fallecimiento, de quien fue la primera esposa de Ricardo Shelly Correa, fue recogida en una escueta noticia resaltando, tan solo, su faceta de periodista. Sus restos fueron depositados en un nicho de la parte más antigua del cementerio Virgen de los Llanos de Albacete. Una sepultura que durante largos veinte años permaneció sin lápida y sin referencia alguna.

Margarita Ruiz de Lihory
Fuente:  CasadelLibro.com     
Una mujer de espíritu rebelde que hizo con su vida lo que quiso, defendiendo su libertad aunque de manera atropellada y atropellando a quien se interpusiera. Una vida apasionante que acabó en una espiral de delirio megalómano y muerte. Así presenta, a quien fuera la primera mujer de Ricardo Shelly Correa, la novela 'Sangre Azul, Vida y delirio de Margarita Ruiz de Lihory', de Cándido Polo, autor y psiquiatra.

Margarita Ruiz de Lihory murió vente años más tarde que su primer marido Ricardo Shelly Correa. Fallecido Ricardo, fallecida Margarita, su primera mujer, y es, también, de suponer que fallecidos los cuatro hijos habidos del matrimonio, en 1996, se publicó un requerimiento por el que se buscaba a sus herederos. El aviso era de la compañía de seguros “La Equitativa”, para adquirir los bienes de los que Ricardo Shelly Correa figuraba como propietario. La noticia nos induce a pensar que Ricardo rompió toda relación no solo con su primera mujer, sino, también, con sus cuatro hijos y sus posibles descendientes, y que, además, posiblemente, tampoco tenía relación alguna con quien fueran sus otras posibles mujeres, con las que es de suponer no tuvo hijos.

Nota de prensa requiriendo razón de algún heredero de Ricardo Shelly Correa, de su esposa o de sus cuatro hijos.
Fuente:  ABC Madrid 25 de julio de 1996; ABC Sevilla 25 de julio de 1996.     
La Equitativa vida, S.A.

Se ruega a los herederos de don Ricardo Shelly Correa, de doña Margarita Ruiz de Lihory, de Don José María Shelly Ruiz de Lihory, de don Luis Shelly Ruiz de Lihory, de don Juan Shelly Ruiz de Lihory y de doña Margarita Shelly Ruiz de Lihory, o a cualquier persona que pueda dar razón de los mismos, que a la mayor brevedad se pongan en contacto con el teléfono de Madrid número 91/4310340 (preguntar por Asesoría Jurídica) con motivo de poder adjudicar determinados bienes de los que figura como propietario don Ricardo Shelly Correa.
En Madrid a 22 de julio de 1996
..............





ENLACES EXTERNOS
Relacionados con Margarita Ruiz de Lihory
Título Autor
Margarita Ruiz de Lihory. El Misterio de una Locura. Aingeru Daóiz Velarde
El misterio de la mano cortada Creepypastas y Enigmas Loquenderos
Iñigo en Directo, Psicofonias casa de la Marquesa de la mano cortada videosdesanpedro
El misterio de la mano cortada Todo Noticias
El misterio de la mano cortada. Novelda
El caso de la mano cortada Alejandra Inclán
Milenio 3... Margarita Ruiz De Lihory Y El Misterio De La Mano Cortada La Noche del Lobo
El Caso de la Mano cortada La Bitácora del Miedo. El Blog de Ana.
La «bruja de Albacete» Albherto's Blog
El Misterio de la Mano Cortada Año/Cero
La marquesa feminista que guardó la lengua de su «Santa» Mª Nieves Mira

Escrito por Rosa María Pujol Vilallonga
Espero que os haya gustado. No os perdáis el siguiente CAPÍTULO...
Agradecimientos de este Capítulo (6)


Todavía no está publicado


Compartir:  
EN ESTE CAPÍTULO:
Los Shelly Correa

CAPÍTULO ANTERIOR:
Los Shelly Calpena

CAPÍTULO INICIAL:
Origen irlandés de la rama familiar Shelly

Añade aqui tu comentario sobre Ricardo Shelly Correa
Usar el email: info@shelly.es, para facilitar cualquier información adicional. Gracias