CAPÍTULO 2 : RELATO 2 La llegada de los Shelly a España Los primeros Shelly que llegaron a España

¿Quiénes fueron los primeros Shelly que llegaron a España?
Grabados de Alicante en el siglo XIX.
Fuente:  Litografía de Alfred Guesdon.     

Sitio que vas, gente que encuentras.

Refranero castellano.

LLa familia Shelly reunía las características tipificadas de los irlandeses que venían a España. Sus miembros eran católicos, de origen noble y, entre ellos, había cargos eclesiásticos, militares y, probablemente, comerciantes adinerados a tenor del documento familiar fechado en Dublín el 14 de marzo 1793.

Este relato se situa en la epoca en la que vivieron los Shelly - O´Ryan, y su descendencia. Cuartos y Quintos abuelos de Mami.
Fuente: Investigación interna, www.myheritage.es
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Considerando la situación política de Irlanda, su relación con la monarquía de España y los datos localizados, es muy probable pensar que el matrimonio formado por Tomás Shelly O’Hogan y Juana O'Ryan Stapleton (5º abuelos de Mami), o alguno de sus hijos fuera la primera generación Shelly que se instaló en España.

Paralelamente, los datos encontrados nos hacen pensar que, muy probablemente, Edmundo O’Ryan Stapleton, cuñado de Tomás Shelly O’Hogan se hubiera afincado en España, previamente a todos ellos.

Según el documento familiar de 1793, Edmundo O’Ryan Stapleton, era doctor en teología, residente en la corte de Madrid, y Consejero y Ministro del Serenísimo y Real Príncipe Elector de Tréveris. Distintas referencias en fuentes escritas avalan dicha información y señalan otros cargos que permiten comprender su alta posición en los eslabones del poder de la época. Todo ello refuerza la idea de que fuese quien facilitara el camino de llegada a su hermana y cuñado o el de sus sobrinos. Conocer la vida de Edmundo, también, ayuda a comprender la buena posición social en que se movieron los primeros Shelly que llegaron a España, como se verá en capítulos posteriores.

Diversos documentos indican que el cuñado de Tomás Shelly O’Hogan, Edmundo O’Ryan, estaba relacionado con la Orden de los Caballeros de Alcántara. De carácter militar y religiosa, dicha Orden fue creada a principios del siglo XI, perdurando en la actualidad. Los Caballeros de Alcántara fueron liberados del voto de celibato por la Santa Sede en 1540 y la pertenencia en la orden pasó a ser una forma de recompensar a los nobles por parte de la corona. Se han localizado datos que indican que Edmundo era patrocinador de dicha Orden y actuó como testigo, por Madrid, para la entrada de otros aspirantes en la misma.

Edmundo O’Ryan fue patrocinador de la Orden Militar de los Caballeros de Alcántara.
Fuente:  Irish Soldiers in Europe, 17th-19th Century. George B. Clark. Mercier Press Ltd, 2010.     
Transcripción.
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Documento Original.
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Edmundo O’Ryan actuó en distintas ocasiones como testigo en Madrid de aspirantes a la orden de Alcántara.
Fuente: Caballeros de la Orden de Alcántara que efectuaron sus pruebas de ingreso durante el siglo XVIII, Vol. 2. Vicente de Cadenas y Vicent Instituto Salazar. Ediciones Hidalguía, 1992.
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Edmundo O’Ryan que era doctor en Sagrada teología, por la información contenida en algunos documentos, era considerado uno de los mejores traductores del inglés al español del siglo XVIII.

Propaganda de un libro en el que se cita a Edmundo O’Ryan como traductor del mismo.
Fuente:  Gaceta de Madrid, Ediciones España. Ministerio de la Gobernación Imprenta Real, 1793.     
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Documento Original.
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Cita en la que se dice que Edmundo O’Ryan destacaba como traductor del inglés al español.
Fuente:  Notas sobre la traducción científica técnica del siglo XVIII, en Historia de la traducción. Vol. 8 de Estudis lingüístics, Quaderns de filología. Ed. Brigitte Lépinette & Antonio Melero Bellido. Universidad de Valencia, 2003.     
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Documento Original.
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Edmundo O’Ryan, también, fue Consejero y Ministro de uno de los Príncipes Electores del Sacro Imperio Romano Germánico. El Sacro Imperio Romano Germánico fue, durante casi un milenio, una de las grandes potencias de Europa Occidental hasta la Baja Edad Media. Era un imperio cristiano “sacro”, constituido a partir del reino de Germania “germánico”, en el año 936 d.c.
Edmundo fue Consejero y Ministro del Serenísimo y Real Príncipe Elector de Tréveris. Los príncipes electores participaban en la elección de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y, potencialmente, podían llegar a ser elegidos emperadores. El de Tréveris, uno de los más antiguos, era un principado eclesiástico y su príncipe elector era el arzobispo católico de la ciudad. Tréveris es una ciudad alemana, ubicada junto al río Mosela y muy cercana a las fronteras de Luxemburgo, Francia y Bélgica.

Edmundo O’Ryan, cuñado de Tomás Shelly O’Hogan, fue Consejero y Ministro del Serenísimo y Real Príncipe Elector de Tréveris.
Fuente: Calendario manual y guía de forasteros en Madrid. Imprenta Real. Madrid, 1801
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Edmundo O’Ryan, en 1790, era Administrador del Hospitalario de los Flamencos de S. Andrés. Una institución creada a finales del siglo XVI para ser utilizada como albergue y hospedaje a los pobres y peregrinos procedentes de las Diecisiete Provincias de los Países Bajos que visitaban la Villa de Madrid. Actualmente, es la fundación privada sin ánimo de lucro más antigua de Europa.

Resulta curioso un escrito encontrado en el que se plantea el problema de una muerte asociada al proceso de inoculación contra la viruela y en plena polémica sobre la inoculación. La curiosidad reside en que el médico irlandés Timoteo O’Scalan autor de la nota de prensa, años más tarde, sería el suegro de una sobrina de Edmundo O’Ryan.

Noticia en la que se cita a Edmundo O’Ryan como Ministro del Elector de Tréveris y Administrador del Hospitalario de los Flamencos de S. Andrés.
Fuente:  Diario de Madrid. Ed. Tomás Jordan, 1790.     
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Documento Original.
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El cuñado de Tomás Shelly O’Hogan, Edmundo O’Ryan, fue, también, intendente civil y del ejército en la provincia de Toledo. Un intendente era un funcionario designado por el Rey y del que dependía directamente. Los intendentes gozaban de amplios poderes y tenían como misión la recaudación de tributos, la dinamización económica y el control de las autoridades locales. Así mismo, se encargaban del cuidado de las reales fábricas, de impulsar el desarrollo de la agricultura y la ganadería, de la realización de mapas y censos, del mantenimiento del urbanismo, etc. La figura del intendente poseía un sentido centralizador y absolutista propio de las reformas introducidas por los Borbones.

Documento relacionados en que Edmundo O’Ryan.
Fuentes:  1) Guía o estado general de la Real Hacienda de España. José Señan y Velazquez, Guillermo Atanasio Xaramillo. Imprenta de Vega y Compañía, 1816.   2) Archivo Municipal de Toledo.     
<b>1)</b> En 1816, Edmundo Shelly O’Ryan era intendente de la provincia de Toledo.
1) En 1816, Edmundo Shelly O’Ryan era intendente de la provincia de Toledo.
<b>2)</b> Documento en que Edmundo O’Ryan, como Intendente del Rey, comunica un Reglamento.
2) Documento en que Edmundo O’Ryan, como Intendente del Rey, comunica un Reglamento.

Edmundo Shelly O’Ryan como intendente impulsaba y controlaba la ejecución de proyectos de distinta índole, en este caso los relacionados con los Hospitales del Ejército.
Fuente:  Bandos y proclamas del Toledo decimonónico. Luis Lorente Toledo. Universidad de Castilla La Mancha, 1996.     
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Documento Original.
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Otros documentos también indican que Edmundo O’Ryan fue diputado provincial de Toledo.

Llamamiento realizado en 1813 por la Diputación Provincial de Toledo en su primera instalación, solicitando la cooperación de los ciudadanos de la Provincia en promover y conseguir su prosperidad. El segundo firmante del documento es Edmundo O’Ryan
Fuente: Diputoledo
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En España, el Plan general de estudios del año 1807 propuso la supresión de diversas universidades, alegando motivos de decadencia. Una de ellas fue la Universidad de Toledo. Pese a ello, el centro pasó a ser un referente en la lucha contra los franceses, durante la Guerra de la Independencia española. En 1813, dicha Universidad volvió a abrir sus puertas como tal y es en el discurso de su apertura en el que se cita como firmantes de la sesión, además del Presidente de la Diputación, a los Diputados provinciales, entre ellos a Edmundo O’Ryan.

Edmundo O’Ryan como Diputado Provincial por Toledo es uno de los firmantes del discurso de abertura de la Universidad de Toledo en 1813.
Fuente:  La Real y Pontificia Universidad de Toledo: siglos XVI-XIX, Toledo. Volumen 15. Ediciones institucionales. Luis Lorente Toledo. Universidad de Castilla La Mancha, 1990.     
Transcripción.
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Documento Original.
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Todos los datos comentados apuntan a que Edmundo O’Ryan, hermano de la mujer de Tomás Shelly O’Hogan, fue el primero en llegar al territorio español. Ello no es contradictorio con el hecho de que su cuñado y su hermana, el matrimonio Shelly & O’Ryan, fuesen los primeros en afincarse en España. Un hecho que no podemos ni afirmar ni desmentir dado que no se ha encontrado información alguna sobre ello. Si se ha localizado información sobre los hijos de dicho matrimonio y sobrinos de Edmundo O’Ryan. Se sabe que unos nacieron en Irlanda y otros en lugar desconocido, pero se conoce que todos terminaron su vida en distintas ciudades españolas.

Edmundo Shelly O’Ryan, sobrino de Edmundo O’Ryan e hijo de Tomás Shelly O’Hogan, es quizás el que tiene más posibilidades de haber sido el primero en pisar territorio español. Ingresó como alumno en el Colegio Irlandés de Alcalá de Henares, obteniendo un viático al finalizar sus estudios. Puede pensarse que llegó a España para formarse y, por los datos que se exponen en el relato 1 del capítulo 3, probablemente, no regresó a su Irlanda natal.

Cabe la posibilidad de pensar que el precursor fue Miguel Shelly O’Ryan, también sobrino de Edmundo O’Ryan e hijo de Tomás Shelly O’Hogan, es quizás. Capitán del Regimiento de Irlanda de los Ejércitos de su Majestad Católica, en 1805 se casó con la hija pequeña de una rica familia de comerciantes, de origen irlandés, afincada en Bilbao. Se habla de su vida en el capítulo 3, relato 2.

María Shelly O’Ryan, sobrina de Edmundo O’Ryan e hija de Tomás Shelly O’Hogan, es otra probable candidata a ser la primera Shelly que llegó a España. Puede pensarse que lo hiciera tras su matrimonio con un potentado comerciante de origen franco-irlandés con negocios en distintos países de Europa. Se relata su vida en el capítulo 3, relato 3.

Cornelio Shelly O’Ryan, sobrino de Edmundo O’Ryan e hijo de Tomás Shelly O’Hogan y del que desciende la rama familiar de los Shelly, es otro de los hijos del matrimonio Shelly & O’Ryan que tiene más posibilidades de ser el pionero de la llegada a España de los Shelly. Lo avala la traducción que mandó hacer de una carta, fechada en Dublín, el 14 de marzo 1793, para certificar su ascendencia noble. Se habla de Cornelio en el relato 4 del capítulo 3, explicándose, más ampliamente, su vida y la de sus hijos en el capítulo 4.

Si bien es menos probable, dada la fecha en que contrajo matrimonio, tampoco debe descartarse que la precursora de toda la familia Shelly, en llegar a España, fuese Margarita Shelly O’Ryan, sobrina de Edmundo O’Ryan e hija de Tomás Shelly O’Hogan. Su vida se explica en el relato 5 del capítulo 3.

Fuese como fuese, lo cierto es que los cinco hijos de la pareja de Tomás Shelly y Juana O’Ryan, Edmundo, Miguel, María, Cornelio y Margarita, terminaron instalados en España hubieran o no nacido en dicho país, cosa que por el momento desconocemos de casi todos ellos.

Todos los datos señalan que, si bien los descendientes de los Shelly & O’Ryan se esparcieron por distintos puntos del territorio español, Alcalá de Henares y Alicante fueron los dos destinos en los que se avecindaron los miembros de la rama familiar, descendientes de Cornelio Shelly O’Ryan.

Vistas de Alcalá de Henares.
Fuentes:  1) Todocolección.net   2) wiki2.org     
<b>1)</b> Alcalá de Henares a finales del siglo XIX.
1) Alcalá de Henares a finales del siglo XIX.
<b>2)</b> Perspectiva de la fachada principal del Cuartel de Caballería de San Diego en Alcalá de Henares, 1864.
2) Perspectiva de la fachada principal del Cuartel de Caballería de San Diego en Alcalá de Henares, 1864.

La relación del linaje familiar Shelly con Alcalá de Henares, posiblemente, se inició, en 1770, cuando Edmundo Shelly O’Ryan ingresó en el Colegio Irlandés San Patricio de Alcalá de Henares. Un colegio fundado en el siglo XVIII, en una ciudad considerada centro de la cultura y las artes, que contaba con una universidad fundada, en 1499, por el Cardenal Cisneros. Un centro formativo pionero que, un siglo más tarde, tuvo que cerrar sus puertas dadas les penurias económicas por las que atravesaba España.

Si bien la religión católica habría sido el motivo que condujo a un Shelly a pisar la ciudad de Alcalá de Henares, años más tarde la pertenencia al cuerpo militar sería el motivo de unión de los Shelly con dicha ciudad. La Guerra de la Independencia de 1808 y el cierre de la Universidad en 1838, condujeron al declive cultural, económico y demográfico de dicha ciudad y los amplios espacios universitarios, dedicados al estudio, se fueron reconvirtiendo en amplios cuarteles militares. Distintos miembros de la familia Shelly, militares de alta graduación, pisaron dichos cuarteles. Especialmente, uno de los nietos de Cornelio Shelly O’Ryan, Tomás Shelly Calpena casado con Carolina Correa Sotomayor, matrimonio del que desciende la rama familiar de los Shelly.

Como se verá en el capítulo 6, hay datos escritos de que Carolina Correa Sotomayor vivió en una casa de Alcalá de Henares, propiedad de su hijo Alfonso Shelly Correa. Así mismo, se han localizado datos que indican que compró una sepultura en dicha localidad y en la que está enterrada junto a su marido y dos de sus hijos. De igual modo, en sepulturas cercanas del mismo cementerio están enterradas dos de sus hijastras, las hermanas Shelly & Fernández de Córdoba.

Alcalá de Henares.
Fuentes:  1) Todocolección.net   2) Colección del Ateneo de Madrid.     
<b>1)</b> Plaza de San Diego y Cuartel de Caballería de Alcalá de Henares, 1864.
1) Plaza de San Diego y Cuartel de Caballería de Alcalá de Henares, 1864.
<b>2)</b> Las calles de Santa Úrsula y colegios a finales del siglo XIX.
2) Las calles de Santa Úrsula y colegios a finales del siglo XIX.

Si bien las fuentes escritas indican que los primeros Shelly, de la rama familiar afincados en España, estaban relacionados con la ciudad de Alcalá de Henares, a tenor de los datos localizados, también estaban, fuertemente, enraizados en la zona del Levante español, concretamente en Alicante.

Alicante con la llegada de la dinastía de los Borbones vivió una excelente etapa económica. En 1770, bajo el reinado de Felipe V, pasó a ser una ciudad mercantil y con el levantamiento del veto del comercio con las Américas, en 1785, se convirtió en el tercer puerto español de mayor volumen de tráfico de mercaderías. La exportación de barrilla, frutos secos y vinos (Fondillón y Aloque), la posterior instalación de la Fábrica de Tabacos, y la llegada del ferrocarril, hicieron de Alicante una ciudad de gran dinamismo económico. Fuentes escritas sobre la ciudad de Alicante citan que múltiples familias extranjeras de comerciantes se instalaron en la zona; entre ellos los Lacy, Fourcade, Shelly, Foglietti, O’Gormann, Bardin, Salvetti, Lamaignère, Maisonnave, etc. Unas familias que pasaron a formar parte de los llamados “nuevos alicantinos” y que muy rápidamente se mezclaron con la vieja oligarquía local agraria y con la nobleza de la zona.

Vistas de Alicante.
Fuente:  Alicantevivo.org     
Vistas del puerto y la ciudad de Alicante, a finales del siglo XIX.
Vistas del puerto y la ciudad de Alicante, a finales del siglo XIX.
Dibujo del puerto de Alicante en el siglo XVIII.
Dibujo del puerto de Alicante en el siglo XVIII.

Por los datos encontrados ninguno de los miembros del núcleo familiar Shelly & O’Ryan regresó a Irlanda de nuevo. En el último tercio del siglo XVIII, distintos acontecimientos, a escala mundial, cambiaron el rumbo de las relaciones entre Inglaterra e Irlanda. La Declaración de Independencia de los Estados Unidos, en 1787, y la Revolución Francesa, en 1789, forzaron que se autorizase la creación del Parlamento Irlandés y que se aprobasen leyes que disminuían la opresión sobre los católicos irlandeses. Si bien la negativa del rey ingles Jorge III de firmar la emancipación de los católicos disminuyeron las esperanzas irlandesas, a principios del siglo XIX llegaron cambios significativos. En 1826, el ciudadano irlandés Oliver O’Connell ganó, por mayoría absoluta, un escaño en el parlamento inglés, negándose a prestar el juramento antipapista exigido a todos los diputados irlandeses. Tras años más tarde, lideró un movimiento popular que logró el derecho, limitado, al voto de los católicos y la ocupación de escaños parlamentarios.

A las ganancias políticas se sobrepusieron perdidas de otro tipo. El desmantelamiento de la industria de la lana en Irlanda, por parte de Inglaterra, la había dejado reducida a un país tan solo agrícola. A mediados del siglo XIX, una epidemia echó a perder las cosechas de patata único producto al alcance del bolsillo de los católicos irlandeses. Comenzaba la denominada Gran hambruna irlandesa (1845-1850) en la que murieron cerca de un millón de irlandeses y emigraron hacia EEUU cerca de un millón más. Ante la presión internacional, el gobierno inglés decidió ayudar obligando a los irlandeses a trabajar en obras civiles durísimas; la debilidad y el agotamiento físico llevo a muchos de ellos a la muerte, sumándose al de los muertos por hambre. En la memoria colectiva de los irlandeses, la huella de la Gran Hambruna fue similar a la dejada por un genocidio; incluso hay quien considera que de hecho fue un genocidio.

Imagen de Alicante siglo XIX.
Fuente: Pinterest
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Ante todos estos nuevos acontecimientos, que abrieron nuevas perspectivas a los irlandeses católicos, nunca se sabrá a ciencia cierta si los Shelly pensaron o no en regresar a su tierra. Pero, fácilmente, puede pensarse que, dadas las buenas condiciones de su asentamiento en España y dado el episodio vergonzoso de la hambruna irlandesa en el país que les vio nacer, Irlanda pasó a ser el país de los sueños y recuerdos.

Escrito por Rosa María Pujol Vilallonga
Espero que os haya gustado. No os perdáis el siguiente CAPÍTULO...
Agradecimientos de este Capítulo (2)


Sería imperdonable no agradecer a Carmen Shelly Larraondo las informaciones recogidas de su abuela Manuela Soler Borges.
Mi agradecimiento a Ignacio Castrillón, joven descendiente del diputado y senador Ricardo Shelly por su ilusión en comparar y compartir datos sobre antepasados comunes.


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